Lisa Steingold, la motera sudafricana que conquista Asturias sobre su Kawasaki Z900: «Cuando voy sobre dos ruedas soy muy feliz»
ASTURIAS
Llegó a Oviedo de casualidad y sin hablar en español, pero desde el primer momento sintió que el Principado debía ser su hogar
30 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.«Toda historia comienza con un amor o con un desamor, la mía lo hace con el desamor», comienza narrando Lisa Steingold, una sudafricana afincada en Asturias desde hace cinco años. Hasta entonces, Lisa no conocía España, nunca había subido a una moto y no había escrito un libro, pero un día la vida de esta mujer de ahora cuarenta y seis años cambió por completo.
Desde su nacimiento, la historia de Lisa Steingold se presentaba interesante. «Mi abuela materna era alemana y mi abuelo inglés; por el otro lado, mis abuelos eran polacos y rusos». Lisa nació en Johannesburgo, Sudáfrica, donde vivió durante toda su vida, excepto por unos «horribles meses en Londres». En 2018, la madre de esta sudafricana le daría una noticia inesperada: se mudaba a España. «Mi hermana y yo pensamos que estaba loca, no hablaba nada de español y no conocíamos el país», recuerda Steingold.
Pero todo cambió cuando Lisa embarcó en un avión para hacerle una visita a su progenitora. «En ese momento, me enamoré de Asturias, de su comida, de la gente, de las montañas, de la naturaleza», asegura. Tras finalizar su corto e intenso viaje, Lisa regresó a Sudáfrica para continuar su vida junto a quien aquel entonces era su pareja, pero tan solo dos años después el amor se acabó y Steingold lo tuvo claro: «Tenía que cambiar mi vida».
«Hay lugares en el mundo donde sientes que perteneces», este fue exactamente el sentimiento que Asturias despertó en Lisa, por lo que en septiembre de 2020, la sudafricana decidió mudarse definitivamente a Oviedo, concretamente al barrio de Pumarín. Allí, desarrolla desde hace cinco años su vida personal y profesional. Aunque confiesa que al principio los asturianos le resultaron «de carácter fuerte», asegura que «tienen muy buen corazón» y siempre la han acogido «con los brazos abiertos».
Steingold no es una «guiri» más en el principado, pues en sus años en la capital se ha convertido en toda una «astur-sudafricana», así la describen sus propios amigos. Cada mañana, toma el café en el bar Tueste, trabaja en el espacio de coworking Camaleón de Rubik y se rodea constantemente de gente local. «Aquí me siento en casa; siento la tierra de Asturias dentro de mi corazón». Y es que hay muy pocas cosas que a Lisa no le gusten del Principado; aunque asegura que ama la cultura de la región confiesa que aún es «más de vino que sidra».
Comenzar una nueva vida en un nuevo lugar no siempre es sencillo. Como Bridget Jones o como Valeria, Lisa Steingold decidió recoger su historia en un libro: El Amor de Lisa. La novela refleja su propia historia; una serie de aventuras y desventuras que la autora fue escribiendo en tiempo real: «Lo escribía según me iba ocurriendo, era divertido porque no sabía cómo iba a terminar la historia».
La vida sobre dos ruedas
En España, Lisa Steingold no solo ha hecho grandes amistades o aprendido un nuevo idioma, la sudafricana descubrió en el Principado su gran pasión: las motos. Aunque Steingold ya disfrutaba de las rutas sobre su bicicleta, su exnovio le abrió las puertas al mundo del motor. «Empecé en la bici porque trabajaba en un gimnasio en Johannesburgo con 18 años. Hasta mis 37 años no sabía nada de motor, pero un día, mi ex, un italiano, me llevó a dar una vuelta en su Ducati. De repente, me sentí en paz, a pesar de que íbamos a una velocidad de locos».
Desde su primera experiencia en moto, Lisa no dudó en invertir su dinero en una buena equipación; con el tiempo, se sacó el carnet y, en 2023, compró su primera moto; «ahí empezó todo, la aventura, las lágrimas, las risas, nuevos amigos y amigos». Ahora la sudafricana rueda encima de una Kawasaki Z900. Y es que Lisa comparte esta pasión con sus amigos asturianos: «Soy muy afortunada de tener a la gente que tengo en mi vida, son como mi familia. Salgo en bici y en moto; hacemos rutas casi todas las semanas y siempre hay un café, unos pinchos y una buena tertulia. Es algo muy especial. Cuando voy sobre dos ruedas soy muy feliz».
Ahora el mundo del motor ocupa gran parte de la vida de Lisa, quien asegura que «no se trata únicamente de montar en moto, sino que también están el compañerismo, los grupos de WhatsApp o los vídeos. Soy una gran fan de MotoGP y, más recientemente, del Campeonato Mundial Femenino de Motociclismo». Y es que Lisa asegura que ser mujer dentro del mundo del motor no siempre es sencillo, aunque en él ha encontrado un grupo de 19 moteras asturianas que se reúnen para compartir vivencias y carretera. Además, hace poco, ha solicitado ser mentora de las mujeres para la FIM —Federación Internacional de Motociclismo—. «Me formé como consejera y, aunque no tengo talento para montar en moto a nivel profesional, me encantaría apoyar el desarrollo de las mujeres en este deporte».
La ganas de dar a conocer al mundo sus dos grandes pasiones han llevado a Lisa a crear dos podcast: Velo Dulce y Al Límite. El primero de ellos recoge las historias de multitud de mujeres profesionales del ciclismo. «Quería ver si eran diferentes a mí y si las personas normales podían aspirar de alguna manera a su nivel de dedicación. Sus historias me parecieron sencillamente inspiradoras e increíbles».
Algo similar ocurrió con Al Límite. «Un día estaba paseando por el bosque en Galicia y me pregunté cómo era posible que no encontrará ningún podcast sobre las mujeres en el deporte. Especialmente cuando hay tanto sobre MotoGP y los hombres». Fue ahí cuando la sudafricana decidió crear sus propios podcasts donde las moteras podrían contar su propia historia, historias que, asegura, «debían ser escuchadas».
Ahora, Lisa Steingold sigue luchando por ser «la mejor versión» de sí misma, mientras continúa sus objetivos personales, laborales y deportivos en el Principado.