Asturias se queda fuera del plan de la Unión Europea para conectar los trenes de alta velocidad con los aeropuertos

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN

ASTURIAS

Presentación de los trenes que utilizarán la nueva conexión ferroviaria con el aeropuerto de Barcelona
Presentación de los trenes que utilizarán la nueva conexión ferroviaria con el aeropuerto de Barcelona Quique García | EFE

Bruselas pretende que los que acumulen más de 12 millones de viajeros tengan acceso ferroviario

08 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El plan de la Comisión Europea para impulsar una red de alta velocidad transeuropea que mejore los tiempos de viaje busca que la mayoría de los trayectos en el interior de la UE se realicen en tren y no en avión, con el objetivo de reducir emisiones. Pero de ninguna manera se plantea como una competición en la que gane el modo ferroviario frente al aéreo, sino en una colaboración modal que sirva para la especialización de cada medio de transporte. Así, además de comunicar con una red de altas prestaciones las ciudades de los distintos corredores transeuropeos, incluido el atlántico en el que se integra Asturias, se plantea llevar la alta velocidad —o al menos el ferrocarril convencional— a los aeropuertos que tengan un mínimo de 12 millones de viajeros al año.

La especialización radicaría en que los usuarios utilizarían el tren para llegar a estos aeropuertos y coger los vuelos de larga distancia o transoceánicos que han reservado porque esas conexiones no existen en sus territorios. Asturias, con las cifras que maneja la UE y con un aeropuerto que ronda los 2 millones anuales de pasajeros, se quedaría fuera de este proyecto y, por tanto, de las ayudas comunitarias que lo acompañarán. 

«El plan —asegura la Comisión en su informe— prevé vínculos más estrechos entre el ferrocarril de alta velocidad y otros modos de transporte para que los viajes sean más fluidos y fiables. De aquí al 2030, todos los grandes aeropuertos de la UE que atiendan a más de 12 millones de pasajeros [al año] deben estar conectados al ferrocarril de larga distancia o de alta velocidad». Aunque el plazo del 2030 es quizás muy optimista, en España ya tienen conexión ferroviaria de cercanías Barajas (Madrid), Málaga y el Prat (Barcelona), pero también Jerez, que tiene menos viajeros anuales que el aeropuerto de Asturias.

En el caso de Madrid está en marcha desde hace varios años un proyecto para que una vía de ancho internacional permita que los trenes de alta velocidad circulen desde Chamartín hasta la T4, de forma que los viajeros asturianos podrían tener a su disposición servicios ferroviarios que les llevarían directamente a sus vuelos internacionales sin realizar un transbordo a un tren de cercanías o al metro. En el aeropuerto de Barcelona se está terminando otra conexión ferroviaria desde la estación de Sants.

La intención de la Comisión Europea es «evaluar la conectividad de 40 aeropuertos importantes y promover las mejores prácticas para la integración» del ferrocarril y el avión. «Mejorar las conexiones ferroviarias —se asegura en el informe—, en particular los servicios de alta velocidad, con otros modos de transporte consolidaría el ferrocarril como alternativa a los vuelos de corta distancia y, posiblemente, a los de larga distancia dentro de Europa. Actualmente, aeropuertos como Fráncfort y París Charles de Gaulle están bien conectados con la alta velocidad, funcionando como importantes centros de conexión de pasajeros, pero muchos otros aeropuertos tienen conexiones limitadas». En el 2026 se discutirán las necesidades de inversión en estos enlaces. 

Viajes multimodales

Este proyecto se complementará con una propuesta que está discutiendo el Parlamento Europeo sobre los derechos multimodales de los pasajeros, «que reforzará la protección de los viajeros que combinan diferentes modos de transporte en un solo viaje», se asegura en la propuesta del Ejecutivo de Úrsula von der Leyen.

El plan de la red de alta velocidad transeuropea, y su secuela relativa a la integración con los aeropuertos, recibirá en los próximos meses enmiendas o nuevas ideas desde la Eurocámara y el Consejo, también del Comité de las Regiones. El documento final, no obstante, no se separará mucho de la esencia del plan, que se basa en la insuficiencia del capital exclusivamente público para construir una red ferroviaria en la que los trenes vayan a velocidades superiores a los 250 km/h en el horizonte del 2040.

El proyecto también afronta la escasez de material rodante en Europa, con un ambicioso plan de investigación y fabricación, y una prohibición expresa de desguazar trenes que pueden ser reutilizados con reformas puntuales en los talleres.

 

Renfe suscribe la iniciativa de la Comisión

Renfe ha firmado una declaración conjunta de la organización europea que agrupa a los operadores ferroviarios (CER) y que apoya el plan de la Comisión Europea para agilizar el desarrollo de las conexiones por ferrocarril de alta velocidad en la UE. «La declaración conjunta de CER-Eurocities elogia el compromiso de la UE de triplicar el tráfico ferroviario de alta velocidad para el 2050 y destaca el potencial transformador de la red para impulsar el crecimiento sostenible, la cohesión y el progreso climático», señala la operadora pública española en un comunicado.