Una lotera con raíces asturianas hace sonreír a Villablino con el gordo de Navidad: «En esta zona ya tocaban buenas noticias»
ASTURIAS
«Es muy probable que asturianos se hayan llevado algún décimo», asegura Mónica Menéndez, la responsable de la administración de loterías que consignó 50 series del primer premio de la Lotería de Navidad
22 dic 2025 . Actualizado a las 18:00 h.Parece que el gordo de la Lotería de Navidad no quiere tampoco pagar el peaje del Huerna. Se ha quedado a las puertas de Asturias, donde este Sorteo Extraordinario solo ha dejado en la comunidad 122.000 euros en premios, el importe más bajo en las dos últimas décadas. La suerte, en cambio, ha sonreído a la vecina provincia de León, en la que esta mañana ha llovido una gran tromba de millones: un total de 180 en el municipio de Villablino. La responsable de repartir ilusión en la comarca y en Babia es la lotera Mónica Menéndez de Lama, quien por sus venas corre sangre asturiana, de la localidad canguesa de Genestoso.
El reloj marcaba las 10.44 cuando las pequeñas Alba Yadira e Italy Andrea anunciaban que el número 79.432 había conquistado el mayor de los premios: cuatro millones de euros por serie, lo que es lo mismo que 400.000 euros por décimo. El Teatro Real de Madrid estalló de alegría y la euforia, rápidamente, se trasladó hasta la comarca de Laciana, donde se consignaron medio centenar de series en la administración situada en el bajo 20 de la Avenida de la Constitución de Villablino. En este negocio familiar que va ya por su segunda generación todavía respiran la ilusión y la emoción de dar suerte a sus clientes y vecinos.
«Aún no nos creemos que hayamos dado el Gordo. Siempre sueñas con darlo, pero nunca sucede… y de repente pasa, y dices: ¡ay madre! Es súper emocionante, además, saber que está muy repartido y que fue distribuido por la Asociación de Familiares de Alzheimer y otras Demencias de Laciana, a la que sabemos que le va a venir de maravilla este dinero. Además, se vendió íntegro en décimos, por lo que el pellizco es gordo para cada familia que lo tiene», asegura Mónica, todavía sobrecogida por la alegría del momento.
Está «tan contenta» que incluso a través del teléfono uno puede notar que no cabe de sí en su gozo. Y no es de extrañar que se sienta de esta manera, pletórica. Es la primera vez que vende el premio más famoso y codiciado de todos los sorteos navideños en España y además lo ha hecho después de un año especialmente duro para la provincia. Primero ocurrió el trágico accidente minero de Degaña, que se cobró la vida de cinco trabajadores, todos ellos vecinos de la comarca de Laciana. Después llegaron los incendios forestales, que arrasaron parte del territorio y lo redujeron a cenizas.
«Ha sido un año muy duro, muy complicado. Los accidentes en la mina nos han dejado a todos muy marcados. Es una tristeza enorme... Aunque esto no la compensa, al menos permite terminar el año con una alegría. Luego está el tema de los incendios, que han diezmado mucho el turismo y causado un montón de problemas… La zona de Asturias estuvo muy afectada y también la nuestra, especialmente la de la comarca de Omaña. Por eso es tan positivo terminar el año con buenas noticias. En esta zona ya tocaban, porque aquí, casi siempre, las noticias son por desgracias, así que que sea por algo bueno es algo muy importante», reconoce la lotera.
De alguna manera, este premio Gordo compensa, aunque sea un poco, el sufrimiento provocado por la tragedia. «Además permite poner en el mapa un poco a la comarca entera. Que se oiga el nombre de Laciana, de Villablino y de todas las zonas de los alrededores, eso siempre es bueno», apunta, «súper contenta» también por repartir suerte a sus vecinos con menos experiencia en la vida. «Esta zona necesitaba, además de una alegría, sobre todo que la gente joven que ha apostado por quedarse en el Valle recibiera un impulso fuerte», confiesa.
En total, Mónica Menéndez ha consignado 50 series del número 79432, agraciado con el primer premio de la Lotería de Navidad. Todos estos décimos han sido vendidos «íntegramente» a la Asociación de Familiares de Alzheimer y otras Demencias de Laciana, ubicada en Villablino, quienes se han encargado de dividir los décimos en papeletas para vendelar en bares y establecimientos de la zona. Por eso, es «muy probable» que algún asturiano se haya llevado un pequeño pellizco de este gordo.
«En esta zona vive muchísima gente del Concejo de Degaña incluso de Somiedo y de la zona de Cangas del Narcea, que vienen por aquí y compran de forma habitual o se detienen en algún bar o comercio. Por eso, es muy posible que haya personas de fuera de Laciana que se hayan llevado algún décimo», asegura la lotera, a quien le hace especial ilusión que le haya tocado «a algún familiar de los mineros tristemente fallecidos» y a esos clientes que son «muy leales» a la administración que en los años 80 abrió su madre. «Aquí nos conocemos prácticamente todos y poco a poco nos vamos enterando de gente que le tocó y es muy emocionante», apunta.
Con tanta emoción acumulada es posible que esta noche la lotera con raíces asturianas vuelva a pasar la noche en vilo. «Ya el día de antes no duermes muy bien, porque siempre estás ahí con la incertidumbre, nunca te imaginas cómo va a ser», asegura. Pero esas horas con los ojos abiertos como platos se recompensa al «ver a la gente tan contenta y emocionada. «Cuando decimos que los loteros vendemos y repartimos ilusión, te das cuenta de que realmente es así», reconoce.
En su caso, no es la primera vez que entrega un premio «bastante interesante». Ya ha repartido varios botes de la Primitiva y de la Bonoloto, además del segundo premio de la Lotería Nacional en un sorteo celebrado un sábado «hace algunos años». Sí que se estrena en repartir un premio «tan importante» como es el gordo de la Lotería de Navidad. «Es quizá el sorteo más importante del año para una administración de lotería. Entonces, pues sí, es la primera vez y, jolín, ojalá no sea la última porque solo ver las caras de alegría de la gente pasando por allí, ahora que ya sabes lo que es, pues estaría genial darlo más años», asegura Mónica, quien no sabe si ella también ha sido agraciada con el número 79.432.
«No sé si tengo algo, pero para el titular de una administración de lotería o para quienes trabajamos en una lotería, es mucho más importante dar el premio, porque al final siempre va a repercutir profesionalmente que llevártelo. Si me tocara a mí, me pondría súper contenta, porque evidentemente también me solucionaría muchas cosas, pero repartir toda esa ilusión, al menos para mí en este momento, es lo más importante. Te lo aseguro», dice Mónica, emocionada y visiblemente conmovida por la alegría de sus clientes.