La artista estadounidense que cambió California por Asturias por amor: «Me enamoré al instante»

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCIÓN

ASTURIAS

Una obra de Jasmine Monet Davis
Una obra de Jasmine Monet Davis

Jasmine Monet Davis no solo encontró en el Principado al amor de su vida, Juan García-Mendoza, sino también un lugar en el que continuar desarrollando su faceta más creativa

26 ene 2026 . Actualizado a las 10:31 h.

El arte transmite emociones e ideas, pero también traspasa fronteras. Las obras de Jasmine Monet Davis llegaron desde California hasta Asturias, pero no lo hicieron solas, su autora se vino con ellas. Hace ya más de seis años que la artista estadounidense encontró el amor en Principado, pero aquí también dio con un nuevo lugar donde dar rienda suelta a su faceta más creativa. 

Jasmine Monet Davis, oriunda de Los Ángeles, apasionada del arte y trotamundos, dio un giro de ciento ochenta grados tras uno de sus viajes por Europa. Monet trabajaba en una oficina de marketing en Australia  cuando se dio cuenta de que aquella no era la vida con la que siempre había soñado. «Vivía para trabajar y eso no me gustaba», explica Jasmine. 

Tras renunciar a su trabajo de oficina, la estadounidense decidió volver a California donde empezó a profundizar en sus aficiones. «Comencé a dibujar más y me interesé por la fotografía. Lo que empezó siendo un simple hobby, se terminó convirtiendo en mi pasión. Me empecé a dar cuenta que podía ganar dinero y que podía vivir de ello».

El arte terminó convirtiéndose en una parte fundamental en la vida de Monet. A través de sus pinturas y su fotografía, la artista californiana conseguía sacar a la luz «aquellos sentimientos que reprimía y que me resultaban confusos e incómodos». Con el objetivo de seguir ampliando sus horizontes artísticos, Jasmine emprendió un viaje para recorrer Europa junto a una de sus amigas. «Allí hicimos muchas fotos y cuando volvimos a casa las empezamos a publicar en Instagram», explica Monet. Una red social que, tan solo seis meses después, cambiaría la vida de la artista para siempre.

Una obra de Jasmine Monet Davis
Una obra de Jasmine Monet Davis

«Un desconocido me escribió para decirme que le gustaban mis fotografías». Él era Juan García-Mendoza, un vasco con familia asturiana con el que Jasmine ya nunca más dejó de hablar. «Él también era fotógrafo y durante seis meses estuvimos conversando sin parar». Tras más de medio año de relación online, Jasmine tomó la decisión: «Tenía que saber si esa relación era real». Hizo sus maletas y en 2019 aterrizó por primera vez en España. «Nunca había pensado en España como un destino, pero cuando llegué me enamoré del país al instante, de su gente y de su forma de vida. En Estados Unidos vivimos para trabajar y aquí trabajan para vivir. Esa filosofía me encantó». 

De quien también se enamoró Monet fue de Juan. Jasmine no tardó en hacer la mudanza. Aunque Juan vivía por aquel entonces en el País Vasco, a finales de 2020 la pareja se trasladó hasta el pueblo asturiano de Libardon. «Allí pasamos la pandemia, sin hablar con nadie, porque estábamos solos». 

Una obra de Jasmine Monet Davis
Una obra de Jasmine Monet Davis

En su llegada a Asturias, Jasmine decidió continuar desarrollando su arte, aunque no fue una etapa fácil para la artista. «Coincidió que cuando me mudé falleció mi hermano, yo no hablaba el idioma y solo podía expresarle lo que me pasaba a mi marido». Fue en ese momento en el que la pintura y la fotografía se convirtieron una vez más para la estadounidense en su vía de escape. Además, «siendo una artista extranjera, venir a Asturias fue una forma de salir de mi zona de confort. Tuve la oportunidad de empezar a presenciar momentos inspiradores y absorber muchas cosas nuevas de la arquitectura y sus dinámicas». 

Pero si hay algo con lo que Jasmine se queda de Asturias es, sin duda, su cultura y gente. «La cultura de aquí es muy rica y siempre me han llamado la atención los bailes tradicionales. Además, la gente es muy amable y paciente intentando entender a una extranjera que casi no habla su idioma», comenta Jasmine con su marcado acento americano entre risas. 

Una Flor Extranjera

Ahora, seis años después de su llegada al Principado y con su residencia actual en la capital asturiana, las obras de Jasmine Monet Davis se lucen en La Esquina del Peso, en Oviedo, recogidas en Una Flor Extranjera: Arte, Sanación y Comunidad, una exposición que «reúne textiles, tintes naturales, fotografías y técnicas mixtas que exploran temas como la identidad, la memoria, la pertenencia y la experiencia vital de ser una mujer negra que navega por la vida entre culturas y países». 

Además, el próximo 5 de febrero, Jasmine organizará un evento especial alrededor de su exposición que contará con la presencia de varias artistas extranjeras y locales que compartirán su visión sobre el arte. «La idea principal es descubrir cómo la creatividad nos puede ayudar en nuestra vida diaria y cómo podemos llevarla más allá de un ámbito profesional».