Así se gestó el desembarco de Costco en Asturias: el «factor Amazon», plus de confianza para los inversores

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

Supermercado de Costco sobre el mapa de Asturias

La promotora que impulsó el proyecto de la multinacional en Siero detalla las claves empresariales, el calendario previsto y el papel estratégico de Bobes en el norte de España: «La bienvenida, el orden y el rigor que hemos visto en la Administración favorece la inversión»

19 feb 2026 . Actualizado a las 13:09 h.

La llegada de Costco a Asturias entra en una nueva fase tras la declaración como Proyecto de Interés Estratégico (PIER) del futuro centro en el polígono de Bobes. La inversión prevista supera los 45 millones de euros y contempla la creación de al menos 170 empleos, llegando hasta los 260, en aproximadamente tres años. Pero más allá de los datos administrativos y políticos, el origen, el calendario y la lógica empresarial del proyecto se entienden mejor desde dentro del proceso. Esa perspectiva la aporta Javier Marín, director general de Bogaris, promotora que ha impulsado la implantación de la multinacional en Asturias.

Marín sitúa el proyecto en un punto todavía preliminar desde el punto de vista urbanístico y administrativo. Tras la declaración estratégica, el siguiente paso será estudiar la resolución formal y, a partir de ahí, tramitar el proyecto de obra y la licencia de edificación. Ese recorrido, según explica, «no es inmediato». El calendario más realista pasa por consumir 2026 en permisos, iniciar la construcción en 2027 y, en el mejor escenario posible, abrir las instalaciones a finales de ese año. «Hay que ir viendo los hitos previos paso a paso», resume, insistiendo en la necesidad de mantener el rigor técnico en cada fase.

La promotora defiende que su papel en la operación responde a su modelo habitual de negocio: identificar ubicaciones estratégicas y facilitar el encaje jurídico y urbanístico de grandes operadores internacionales. En el caso asturiano, la propuesta parte de un análisis territorial amplio. Según Marín, el entorno de Siero funciona como «un nodo de atracción comercial con capacidad para captar demanda de un amplio radio geográfico, más allá del mercado local». La decisión final no responde a un único factor, sino a la combinación de variables demográficas, logísticas y regulatorias. En ese análisis, el entorno empresarial existente también pesa. La implantación de grandes operadores logísticos en la zona refuerza su papel como polo económico regional. Marín reconoce que la presencia de Amazon en el área constituye un elemento adicional de confianza para los inversores, aunque no decisivo por sí mismo. A su juicio, el atractivo del emplazamiento responde a una lógica estructural más amplia vinculada a su capacidad de influencia territorial.

Uno de los aspectos más debatidos en el ámbito público ha sido la tramitación administrativa del proyecto y la aplicación de la nueva normativa de proyectos estratégicos. Desde la experiencia directa del promotor, la valoración es claramente positiva. Marín describe un proceso caracterizado por la exigencia documental y el tratamiento técnico ordenado por parte de las administraciones implicadas. En su relato, el factor determinante no es la excepcionalidad del proyecto, sino el interés institucional por facilitar inversiones que cumplan los criterios de empleo, impacto económico y dinamización territorial. «La bienvenida, el orden y el rigor que hemos visto en la Administración favorece la inversión», explica.

El promotor subraya también la lógica económica del modelo de negocio que desembarca en Asturias. Define a la compañía como un operador con fuerte componente logístico y una estructura comercial singular basada en el sistema de membresía. En ese sentido, sitúa su actividad en un segmento diferenciado dentro de la distribución comercial. Desde esa perspectiva, considera que «la competencia directa se produce principalmente con otras grandes superficies y no con el comercio de proximidad».

La implantación se enmarca además en una estrategia de inversión más amplia en la región. Bogaris ya ha desarrollado proyectos comerciales en Asturias y mantiene planes adicionales en el territorio. Para la empresa, el factor decisivo a la hora de consolidar nuevas inversiones no es solo la rentabilidad económica, sino el entorno administrativo. Marín insiste en que el trato institucional recibido durante la tramitación del proyecto ha contribuido a reforzar el interés inversor. Por otro lado, el papel de la promotora no termina necesariamente con la apertura del establecimiento. Según explica su director general, el objetivo habitual de la compañía es «mantener una vinculación a largo plazo» con los desarrollos que impulsa. La continuidad o desvinculación final depende del modelo contractual que se acuerde con el operador, pero la vocación empresarial, en este caso, es de permanencia.

El directivo insiste en que «el proceso se encuentra en una fase inicial pese al elevado impacto mediático generado por el anuncio». La prioridad actual, recalca, es completar la secuencia administrativa previa a cualquier actuación física sobre el terreno: «Solo tras la obtención de licencias podrá iniciarse la construcción del complejo comercial». Más allá del calendario concreto, el proyecto refleja un movimiento de mayor alcance: la competencia entre territorios por atraer inversión internacional. Desde la perspectiva empresarial, Asturias ha logrado posicionarse como un destino viable para este tipo de implantaciones al ofrecer, en palabras del promotor, «un marco de tramitación claro y estructurado».