La tasa de fertilidad sube ligeramente hasta 0,945 hijos por mujer, aunque sigue siendo la tercera más baja del continente
17 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asturias continúa entre las regiones europeas con menor natalidad. La tasa de fertilidad en el Principado se situó en 0,945 hijos por mujer en 2024, según los últimos datos estadísticos europeos, lo que supone una ligera mejora respecto a 2023, cuando el indicador fue de 0,940. Pese a este pequeño repunte, la comunidad autónoma sigue ocupando la tercera posición con la tasa más baja del continente. Solo dos territorios europeos presentan cifras inferiores. En primer lugar se encuentra Canarias, con una tasa de 0,817 hijos por mujer, seguida de la isla italiana de Cerdeña, que alcanza 0,910. Tras Asturias aparecen Galicia, con 0,958, y Cantabria, con 0,993 hijos por mujer.
Estos datos sitúan nuevamente al norte de España como uno de los principales focos de baja natalidad del continente. De hecho, las cinco regiones europeas con menor fertilidad se concentran en España e Italia, y todas ellas se mantienen por debajo del umbral de un hijo por mujer, un nivel considerado extremadamente bajo desde el punto de vista demográfico. La evolución reciente en Asturias muestra una estabilidad en cifras muy reducidas, con ligeras variaciones entre años. En 2023 la tasa fue de 0,94, prácticamente idéntica a la registrada ahora. En ejercicios anteriores el indicador se ha movido en valores similares, lo que refleja una tendencia prolongada de baja natalidad en la región.
Durante la última década Asturias ha ocupado de forma habitual los últimos puestos del ranking europeo. En 2022, por ejemplo, ya figuraba entre las regiones con menor fertilidad del continente, mientras que en años anteriores incluso llegó a registrar la tasa más baja de toda Europa. El último ejercicio en el que el índice superó el umbral de un hijo por mujer fue 2018, cuando alcanzó aproximadamente 1,02. A pesar del leve incremento registrado en 2024, la mejora resulta muy limitada en términos demográficos, ya que el indicador continúa muy lejos del nivel de reemplazo generacional, situado en torno a 2,1 hijos por mujer, necesario para que una población mantenga su tamaño sin depender de la inmigración.
La maternidad se retrasa
A la baja natalidad se suma otro factor relevante: la edad cada vez más tardía a la que las mujeres tienen su primer hijo. En Asturias, la edad media en el momento del parto alcanzó los 32,6 años en 2024. Este dato mantiene al Principado dentro del grupo de regiones europeas donde la maternidad se produce a edades más avanzadas. En España existen territorios que superan incluso estas cifras, especialmente en el norte del país, donde varias provincias registran medias por encima de los 33 años.
La evolución de este indicador en Asturias también muestra una tendencia relativamente estable en niveles altos. En los últimos años la edad media para dar a luz se ha movido ligeramente por encima de los 32 años, lo que confirma un proceso de retraso progresivo de la maternidad que se observa en gran parte de Europa. Un retraso progresivo ligado principalmente a distintos factores sociales y económicos, como la prolongación de los estudios, la incorporación tardía al mercado laboral o las dificultades para acceder a vivienda y estabilidad económica a edades tempranas. Como consecuencia, el primer hijo llega cada vez más tarde y el número total de nacimientos tiende a reducirse.
Con estos datos, Asturias vuelve a situarse entre las regiones europeas con menor número de hijos por mujer y con maternidades más tardías, dos indicadores que reflejan el acusado envejecimiento demográfico del territorio. Aunque la tasa de fertilidad ha experimentado una leve mejora en 2024, la comunidad autónoma continúa entre las zonas con menor natalidad del continente, una posición que se repite de forma constante en los informes estadísticos europeos de los últimos años.