La gasolina empuja la inflación en Asturias hasta el 3%: ropa y transportes, a la cabeza del repunte de precios

ASTURIAS

Manguera de una estación de servicio mientras se llena el depósito de un coche.
Manguera de una estación de servicio mientras se llena el depósito de un coche. Marcos Villaoslada | EFE

Los combustibles se disparan un 7,6% tras varias semanas de incertidumbre en el mercado energético debido a las tensiones en Oriente Medio

15 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El encarecimiento de los combustibles derivado del conflicto en Oriente Próximo ya se deja sentir en la economía asturiana. El Índice de Precios de Consumo (IPC) repuntó en marzo hasta el 3% interanual en el Principado, un punto más que en febrero, tras unas semanas marcadas por la escalada de tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel y sus efectos sobre el mercado energético internacional.

Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), Asturias se mantiene, no obstante, entre las comunidades con menor inflación del país, igualada con Canarias y La Rioja, y por debajo de la media nacional, que alcanzó el 3,4%. Aun así, la tendencia al alza es clara, impulsada principalmente por el encarecimiento de los carburantes tras el bloqueo del estrecho de Ormuz y la incertidumbre geopolítica.

En términos mensuales, los precios subieron un 1% respecto a febrero, mientras que en el conjunto del primer trimestre el incremento acumulado se sitúa en el 0,8%. Por grupos, el comportamiento ha sido desigual, con subidas especialmente intensas en algunos sectores muy concretos.

El mayor incremento mensual se registró en vestido y calzado, con una subida del 6,3%, coincidiendo con el inicio de la temporada primavera-verano. Le sigue el grupo de transportes, que aumentó un 4,2% en marzo y acumula el mayor encarecimiento en lo que va de año, con un alza del 4%. Este comportamiento está directamente relacionado con el encarecimiento de los combustibles, que se dispararon un 7,6% en tasa anual, en contraste con la caída registrada el mes anterior.

También se produjeron incrementos más moderados en actividades recreativas, deporte y cultura (+1%), vivienda y restaurantes y alojamiento (ambos con un 0,7%), así como en sanidad y cuidado personal (+0,4%). Otros grupos, como seguros y servicios financieros (+0,3%) e información y comunicaciones (+0,2%), experimentaron subidas más contenidas.

En el lado contrario, los precios descendieron en alimentos y bebidas no alcohólicas, con una caída del 0,4% mensual, y en bebidas alcohólicas y tabaco, que bajaron un 0,9%. Esta moderación también se refleja en la tasa interanual de los alimentos, que se sitúa en el 3,2%, seis décimas por debajo de la registrada en febrero, aunque algunos productos básicos siguen mostrando incrementos elevados, como los huevos o la carne de vacuno.

En el análisis interanual, el transporte vuelve a situarse como el principal motor de la inflación en Asturias, con un incremento del 4,8%, seguido de los restaurantes y alojamientos (+4,6%), la vivienda (+3,5%) y los seguros y servicios financieros (+3,8%). Por el contrario, el vestido y calzado presenta una tasa negativa del 3,5%, aunque su caída es menos acusada que en meses anteriores, lo que contribuye al repunte general del índice.

La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como la energía y los alimentos no elaborados, también muestra una ligera aceleración, al pasar del 2,2% al 2,4%, lo que indica que las presiones inflacionistas se extienden más allá del impacto directo de la energía.

A nivel nacional, el INE atribuye el aumento del IPC al encarecimiento de los combustibles y lubricantes, así como al comportamiento de la electricidad, que descendió menos que en el mismo mes del año anterior. También influyó el incremento de precios en el sector textil por el cambio de temporada.

Cabe destacar que el año pasado Asturias ya se situó entre las regiones con mayor encarecimiento de la cesta de la compra, lo que refleja una tendencia de fondo en el coste de la vida en el Principado. El nuevo repunte de la inflación añade más presión a los hogares, que afrontan un escenario de incertidumbre por la evolución de los mercados energéticos.