Hora de un buen bacalao y un buen chuletón desde Grandas de Salime, en el Restaurante A Reigada
ASTURIAS
El local hostelero celebrará sus jornadas número 17 del 27 al 31 de mayo: «Cerca de 700 personas pasarán por aquí en los próximos días»
26 may 2026 . Actualizado a las 18:44 h.«Cerca de 700 personas pasarán por aquí en los próximos días». Son palabras de Alfredo Abruscato, quien se ocupa de la parte de cocina y sus hermanos Alfonso y Alberto, de parrilla y sala respectivamente, en el Restaurante A Reigada, situado en Grandas de Salime, en el interior asturiano limitando con Lugo, Santa Eulalia y San Martín de Oscos, Pesoz y Allande. Allí mismo, desde hoy y hasta el domingo, volverá una tentación gastronómica que suma 17 ediciones: las jornadas del bacalao y el chuletón en las que se ofrecerá un menú especial, a 73 euros por persona, compuesto por un entrante de cecina y queso curado, un primer plato con hasta cuatro elaboraciones de bacalao (en ensalada, al pil pil, a la vizcanía y al club ranero), un segundo de chuletón de vaca (carne roja) y en postres, tartas de piña, de queso fría y de la abuela que es la «que más tirón tiene», dice. Dando marcha atrás en el menú hay que pararse en el chuletón, pues contarán con la presencia de Mariano García Poyuelo, Campeón de España de Parrilla 2023, «quien pondrá todo su talento y maestría al fuego para ofrecer una jornada inolvidable».
La carne es «de primera selección». El bacalao, «de máxima calidad». Ambos dan vida a unas jornadas que «han ido creciendo cada vez más», enfatiza Abruscato. El evento comenzaba en el año 2008 de la mano de Ceferino Trabadelo Pérez de Barcia (1942-2022), fundador de Trasacar, nativo de Grandas de Salime, y de unos cocineros vascos. La empresa asturiana se surte de carne roja a través de las «mejores ganaderías» pero también trabaja el bacalao y la cecina, según explican en su web. El lema de la firma indica que su oferta es de «productos de lujo».
Alfredo Abruscato señala que, además de las de bacalao y chuletón de vaca, a lo largo del año ofrecen a sus comensales más jornadas gastronómicas, como las dedicadas al cachopo, otras exclusivamente de bacalao o pulpo, que probablemente tendrán lugar en verano, en el mes de julio. Resalta, en el caso de las que ya están a punto de comenzar, que «si alguien quiere puede repetir un primero o un segundo, y las raciones son grandes». «El objetivo es que la gente marche a gusto de A Reigada», enfatiza, subrayando no obstante que esta cita con el bacalao y el chuletón es «la más importante» de todas las que celebran al año. Los hermanos Abruscato han cumplido un año al frente de A Reigada, aunque los anteriores gerentes, señala, les echan una mano en estas jornadas.
«Aquí vienen muchos peregrinos»
Lo que hoy es A Reigada tiene sus raíces en el año 1957, cuando Ceferino López y sus padre abrireron una fonda en Grandas de Salime. En 1979 inauguraban una pensión de dos estrellas. En 1995 comenzaron a regentar A Reigada Alfonso López y Elena Pérez «Leni» hasta que la parte de restaurante, desde el 1 de abril del año pasado, pasó a manos de los hermanos venezolanos Abruscato, trabajando también el menú diario y diversas especialidades (chuletón de carne roja, cabrito, maragata, caldo gallego, pote asturiano o pulpo a la gallega, entre otros) que sirven en tres comedores de casi 180 plazas en total.
A Reigada cuenta con hotel orientado a turismo rural y peregrinos. Grandas de Salime está en el último tramo asturiano de la Ruta Jacobea Primitiva antes de entrar en Galicia. Alfreddo Abruscato resalta la cantidad de «personas de diferentes nacionalidades» que llegan al restaurante para comer: «Se genera un ambiente muy agradable».