Los turistas cada vez gastan más en Asturias, pero menos en Oviedo y Gijón

Sergio Muñoz Solís
Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

Turistas pasan ante una casa decorada con conchas en Tazones, Asturias
Turistas pasan ante una casa decorada con conchas en Tazones, Asturias Paco Paredes | EFE

El Principado se sitúa entre las comunidades donde más crece el desembolso de los visitantes en 2026, mientras las dos principales ciudades asturianas pierden rentabilidad hotelera en contraste con el auge de otros destinos urbanos del norte

11 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Asturias vive una aparente paradoja turística. Mientras el gasto de los visitantes crece con fuerza en el conjunto de la comunidad autónoma y sitúa al Principado entre los territorios más dinámicos de España en este inicio de 2026, las dos principales ciudades asturianas avanzan en sentido contrario. Oviedo y Gijón registran descensos en los ingresos hoteleros en un contexto en el que la mayoría de las ciudades del norte peninsular mejoran sus resultados.

Los datos de BBVA Research sitúan a Asturias como la cuarta comunidad autónoma española donde más aumentó el gasto turístico durante el primer cuatrimestre del año, solo por detrás de Murcia, Castilla-La Mancha y Extremadura. El dato cobra aún más relevancia al producirse en un escenario nacional marcado por la desaceleración. Mientras el gasto turístico agregado en España retrocedió un 1,8% en los primeros meses de 2026, Asturias logró avanzar claramente por encima de la media nacional.

Sin embargo, cuando se baja al detalle de los principales destinos urbanos del Principado, el panorama cambia de forma notable. El último Barómetro de Rentabilidad de los Destinos Turísticos Españoles elaborado por Exceltur revela que Oviedo y Gijón se encuentran entre las pocas ciudades españolas que cerraron el primer cuatrimestre con caídas en sus ingresos hoteleros. En concreto, Oviedo registró un descenso del 1,7% en el ingreso medio por habitación disponible (RevPAR), mientras que Gijón sufrió una caída mucho más acusada, del 7,1%.

La situación resulta especialmente llamativa porque se produce en un momento de fortaleza para el turismo urbano español. Según Exceltur, los destinos urbanos incrementaron sus ingresos hoteleros un 5,9% entre enero y abril, impulsados por la demanda internacional, los grandes eventos y la reducción de parte de la oferta ilegal de viviendas turísticas.

Mientras Oviedo y Gijón retrocedían, otras ciudades del norte experimentaban avances significativos. A Coruña lideró el crecimiento en esta zona del país con un incremento del 22,7% en sus ingresos hoteleros. Santander mejoró un 10,2%, Vitoria un 6,6%, San Sebastián un 5,6% y Bilbao un 2,7%.

Todavía más contundente resulta el dato al observar el ranking nacional. Gijón aparece entre las ciudades con peor evolución de España, ocupando el tercer puesto por la cola en crecimiento de ingresos hoteleros, solo por delante de Santiago de Compostela y Jerez de la Frontera. Oviedo también figura en la parte baja de la clasificación nacional.

Además, ambas ciudades presentan niveles de rentabilidad relativamente modestos en comparación con otros destinos urbanos. El ingreso medio por habitación disponible de Gijón se situó en 30,8 euros durante el primer cuatrimestre, mientras que el de Oviedo alcanzó los 34,5 euros. Son cifras alejadas de las registradas por ciudades como San Sebastián (74,1 euros), Valencia (84,6), Málaga (102,7), Sevilla (113,9), Madrid (119,3) o Barcelona (130,6 euros).

¿Cómo se explica entonces que Asturias aumente con fuerza el gasto turístico mientras sus principales ciudades pierden rentabilidad hotelera? La respuesta parece encontrarse en la creciente diversificación geográfica del turismo asturiano.

Durante los últimos años, el Principado ha consolidado un modelo apoyado cada vez más en destinos rurales, naturaleza, costa y turismo activo. Concejos costeros, espacios naturales y pequeñas localidades han ganado protagonismo frente a las tradicionales escapadas urbanas. El auge del turismo de experiencias, la búsqueda de entornos menos masificados y el atractivo de la marca «Asturias Paraíso Natural» están contribuyendo a redistribuir el gasto por el territorio.

De hecho, el comportamiento de Asturias encaja con una tendencia que también se observa en otras comunidades del interior y del norte de España. Regiones tradicionalmente alejadas de los grandes circuitos turísticos están ganando peso gracias a una demanda que busca autenticidad, naturaleza y destinos percibidos como seguros y sostenibles.

La evolución también refleja algunos de los cambios estructurales que atraviesa el sector turístico español. Exceltur destaca que el crecimiento de los ingresos hoteleros ya no depende tanto del aumento de visitantes como de una mayor capacidad para generar valor añadido. En el conjunto del país, la mejora de la rentabilidad se está apoyando sobre todo en el incremento de tarifas y en una oferta cada vez más orientada hacia establecimientos de categorías superiores.

Para Asturias, el reto pasa ahora por trasladar al ámbito urbano parte de la fortaleza que muestran los datos regionales. Oviedo y Gijón continúan siendo las principales puertas de entrada al Principado y concentran buena parte de la actividad cultural y empresarial. Sin embargo, los resultados del primer cuatrimestre sugieren que el crecimiento turístico asturiano se está produciendo lejos de los hoteles de sus dos grandes ciudades.