La historia de Benigna, la asturiana de 92 años que defiende el valor de los pueblos frente al abandono
ASTURIAS
La vecina lamenta el abandono de las aldeas, defiende la vida en el campo y deja una reflexión que invita a repensar el futuro del mundo rural
21 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La despoblación continúa vaciando cientos de pueblos en España al mismo tiempo que el precio de la vivienda dificulta cada vez más el acceso a un hogar. En ese contexto, el testimonio de Benigna, una mujer de 92 años que vive en una pequeña aldea de Asturias, ha despertado el interés de miles de personas tras aparecer en un video del youtuber hilux_aventura, especializado en recorrer pueblos casi deshabitados y conversar con sus últimos vecinos.
Durante la entrevista, comparte sus recuerdos y expresa la tristeza que siente al ver cómo el lugar donde nació pierde habitantes con el paso de los años. Para ella, el mayor dolor no es solo que desaparezca la vida en el pueblo, sino que muchas de las viviendas familiares permanezcan cerradas durante todo el año.
Benigna explica que insiste a sus hijos para que mantengan abierta la casa y no la dejen caer en el olvido. Considera que esas viviendas representan el esfuerzo de generaciones enteras y cree que deberían seguir siendo un punto de encuentro para la familia, aunque solo sea durante algunos fines de semana o en vacaciones.
También lamenta que muchos descendientes de quienes crecieron en estas aldeas apenas regresen. «Están en Madrid, están en Gijón... y no se ocupan de decir: voy una vez al mes. O tal día vamos a comer a casa...». Según su visión, la vida en las ciudades ha provocado que muchos pierdan el vínculo con sus raíces y dejen de valorar todo lo que ofrece el entorno rural.
Sin embargo, el momento más comentado de la conversación llega cuando reflexiona sobre la importancia de conservar una vivienda en propiedad. Con una frase tan sencilla como contundente, Benigna recuerda que «de tu propia casa nadie te echa», una idea que relaciona con las dificultades actuales para afrontar el coste del alquiler y la inseguridad que puede generar depender de una vivienda arrendada. Para ella, disponer de una casa en el pueblo puede convertirse en un recurso fundamental en cualquier momento de la vida, especialmente cuando las circunstancias económicas cambian.
La asturiana también reivindica la autosuficiencia que, a su juicio, todavía permite el medio rural. Explica que un pequeño huerto puede proporcionar buena parte de los alimentos básicos, reduciendo el gasto diario y ofreciendo productos de mayor calidad que los que habitualmente compran en supermercados. «Aquí produces del campo. Una patata, una berza, una lechuga, un tomate, un pimiento... prácticamente te lo da todo la tierra», explica. En su opinión, esa forma de vida ha perdido reconocimiento con el paso de los años, pese a que sigue ofreciendo ventajas económicas y una alimentación más saludable.
Antes de finalizar la conversación, el youtuber le pregunta si le recomendaría a los jóvenes instalarse en un pueblo. Su respuesta es inmediata: «Sí, sí los animo, sí. Aquí no van a vivir con todos los vicios que hay hoy, pero sí van a vivir muy bien». Benigna asegura que, aunque la vida rural no ofrece las mismas comodidades que una gran ciudad, sí proporciona algo que considera cada vez más difícil de encontrar: tranquilidad, libertad y contacto directo con la naturaleza.
Con el sentido del humor que mantiene durante toda la entrevista, incluso deja una frase que ha llamado especialmente la atención de los espectadores. «Ni Felipe VI puede comer lo que yo», asegura, en referencia a los productos cultivados en su propia tierra y a la calidad de la comida casera. Su mensaje concluye con una reflexión que resume el espíritu de toda la conversación: «El pueblo es lo que no habría que olvidar nunca, nunca».