El conductor del siniestro mortal de bus de Avilés tomaba medicación para la epilepsia

Su abogado defensor explica que había estado de bajar por esta enfermedad durante un año. El letrado confirma que no recuerda detalles del accidente

Una grúa retira los restos del autobús de la compañía Alsa que hoy se ha empotrado contra una pilastra de hormigón de un paso elevado de la circunvalación de Avilés, en un accidente de tráfico que ha causado al menos cinco fallecidos y una quincena de heridos de diversa consideración.
Una grúa retira los restos del autobús de la compañía Alsa que hoy se ha empotrado contra una pilastra de hormigón de un paso elevado de la circunvalación de Avilés, en un accidente de tráfico que ha causado al menos cinco fallecidos y una quincena de heridos de diversa consideración.

Redacción

El conductor del autobús de Alsa que el pasado 3 de septiembre se estrelló contra una pilastra de hormigón de un paso elevado de la circunvalación de Avilés, un accidente que provocó la muerte de cinco pasajeros y lesiones a otros quince, ha admitido que tomaba medicación para prevenir ataques epilépticos. El conductor ha hecho estas afirmaciones durante la declaración que ha prestado este jueves en el Juzgado de Instrucción número 3 de Avilés que investiga el siniestro.

El abogado defensor, Víctor Tartiere, ha asegurado a la salida del juzgado que dicha medicación no es incompatible con la conducción, al contrario de lo que sostiene una de las acusaciones, que afirma que, según la Agencia Española de Medicamento, ese tratamiento tiene como reacción frecuente la somnolencia. Tartiere ha explicado que el conductor no recuerda ningún detalle del accidente que y «no puede precisar cómo fue el accidente».

El letrado ha confirmado que el conductor estuvo de baja por enfermedad común durante un año en 2015, pero no ha querido valorar si el conductor, de 40 años y que perdió una pierna en el accidente, se pudo haber visto afectado por la medicación que estaba tomando para la epilepsia al ser algo que deberán determinar los médicos. No obstante, ha insistido en que los medicamentos que tomaba no son incompatibles con la conducción, más bien «al revés», al ser un tratamiento «preventivo para determinadas enfermedades».

El abogado ha admitido que el estado de ánimo del conductor, que ha acudido a la sede judicial en silla de ruedas, es «malo» y ha considerado necesario continuar con la instrucción para analizar otros aspectos como la protección de la autovía, que se encontraba en obras, y del pilar contra el que se estrelló el autobús. El letrado ha dicho que «parece ser» que el pilar carecía de la protección obligatoria y que podría haber ayudado a reconducir el vehículo y a minimizar las consecuencias del accidente.

Por su parte, el abogado Gonzalo Botas, en representación de la familia de una de las víctimas mortales, ha subrayado que la Agencia Española de Medicamento incluye el tratamiento que tomaba el conductor entre los que tienen como reacciones muy frecuentes la somnolencia y por ello podría haber sido el motivo del accidente. En su opinión, «lo que está claro es que estaba tomando un tratamiento con el no debería de conducir, y mucho menos un autobús».

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