Contracrónica: suma y sigue

Sumar fuera de casa siempre es importante, ya toca pensar en el Tartiere


Oviedo

Se rompió la mala racha carbayona de no sumar lejos de casa y eso es lo que tenemos que tener en cuenta para pensar en el siguiente partido, no hay más. Ya no sirve de nada la sensación de haber perdido puntos, se sumó uno que nos hace llegar al objetivo de los 50 puntos y todo lo que venga ahora está en el aire, toca trabajar para conseguir alcanzar el objetivo soñado; cero lamentos, todo lucha. Como bien decía Cervero esta semana este tramo final es el más bonito y sobretodo el que tiene que ser más práctico; si se hace buen o mal fútbol se olvida en cuanto el árbitro pita el final, lo único que vale es lo que ponga el marcador al finalizar el descuento. Los de Anquela sumaron lejos de casa justo después de haber ganado en ella y en 7 días vuelta a empezar delante de nuestra afición. Partido a partido y, sobre todo, punto a punto.

Ayer se enfrentaron dos equipos con situaciones opuestas pero que ambas exigen el máximo sobre el terreno de juego. Dio la sensación de que el Real Oviedo puso más carácter que el Córdoba, pero el fútbol es así y el empate llegó en 87 sin ser merecido y casi sin ser buscado por los locales, que ya parecían haber tirado la toalla. Por la cabeza de todos pasa la última acción de los carbayones con el balón paseando por el área cordobesa, el mano a mano de Linares, el penalti no pitado a favor de los de Anquela por mano en el área, pero la suerte forma parte de esto también. Al finalizar el encuentro Alfonso, que salvó en varias ocasiones al equipo demostrando que hay portero para rato, hablaba de que pase lo que pase no quiere que al final de la temporada alguien pueda decir que los once que había de azul no dejaron todo en el campo. Eso es innegociable y está claro que en el vestuario se ha entendido a la perfección.

La palabra de la que más vamos a oír hablar en este tramo final es "gol", porque al final todo se resume en eso. Fabbrini está demostrando que puede aportar mucho al equipo mientras que el resto de atacantes parecen haber bajado un escalón tanto en precisión como velocidad. Toché y Linares, dos de los que más se matan sobre el verde por ver ganar a su equipo no están en su mejor momento, pero como ya dije antes no hay nada que objetarles, sólo que luchen, y vaya si lo hacen. Así es como llegan los goles, no hay más fórmulas.

Sabemos de memoria los nombres que forman esta plantilla y casi toda la afición podría acertar la alineación que pondrá Anquela en el partido frente al Alcorcón. Que el Real Oviedo puede aspirar a algo más que la salvación en esta temporada pasa por sus botas, y si alguien no lo hizo bien esta jornada es él el primero en darse cuenta para que la siguiente no vuelva a pasar. La afición del Oviedo está harta del símil del "barco" y del "remar todos en la misma dirección", pero si los jugadores dan el máximo, los de la grada van a estar dispuestos hasta de llevar el barco a hombros.

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