Los azules rompieron ante el Albacete una estadística clave en el desarrollo de los partidos
09 oct 2018 . Actualizado a las 11:25 h.El partido del domingo en el Carlos Tartiere rompió varias estadísticas. Las principales fueron, obviamente, que el Real Oviedo ganó su primer partido de la temporada como local y el Albacete perdió esa imbatibilidad que solo ellos mantenían en todo el fútbol profesional español.
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Una más secundaria, pero no menos importante, fue que el conjunto de Juan Antonio Anquela consiguió dejar su portería a cero, algo que todavía no había pasado este año en el coliseo oviedista. Hay que recordar que Extremadura y Elche se llevaron un punto tras marcar un gol y que el Zaragoza pasó por encima del Oviedo con un 0-4 muy doloroso.
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Los carbayones maniataron a un Albacete que había demostrado en anteriores jornadas una fluidez en ataque muy peligrosa y dejaron al equipo de Ramis en un tiro a puerta, el de Roman Zozulya a la salida de un córner y que desvió Alfonso Herrero en lo que sin duda fue la parada del encuentro.
El gran partido de los tres centrales azules, unido a la intensidad de todo el equipo en las ayudas defensivas y las segundas jugadas, acabó desesperando al conjunto manchego en general y a la dupla atacante en particular. El Tartiere estrenó candado y el objetivo ahora es que esté unos meses puesto.
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