El derbi se juega en las alturas

Pablo Fernández OVIEDO

AZUL CARBAYÓN

Oswaldo Alanís remata el balón en el 2-0 ante el Sporting
Oswaldo Alanís remata el balón en el 2-0 ante el Sporting Óscar Cela

Cómo puede afectar al Real Oviedo la nueva forma de jugar del Sporting

20 mar 2019 . Actualizado a las 09:52 h.

Aunque la intensidad con la que se vive la previa del derbi asturiano nos pueda llevar a engaños, lo del domingo en El Molinón es, al fin y al cabo, un partido de fútbol. Las emociones son muy fuertes, el ambiente es más importante que otras veces y la grada lo vive de otra manera, pero en el césped se va a jugar a lo mismo de siempre. 

Si bien el Sporting ha conseguido sumar tres victorias consecutivas sin llegar a alcanzar la perfección en su juego, José Alberto ha cambiado cosas para hacer de su equipo un conjunto más competitivo. Ahora, los rojiblancos son una escuadra muy directa que se salta varias alturas y lleva el balón lo más rápido que puede a la última línea. Dos factores han propiciado esto: los problemas en la circulación de balón y la entrada en el once de Álex Alegría.

El cacereño es un delantero corpulento que disfruta en el choque y capaz de jugar de espaldas. Rozando el 1.90 de altura, Alegría está siendo la clave para asentar al Sporting en campo rival. Los rojiblancos no han conseguido crear un circuito de pases fiable en ningún momento de la temporada y ahora, con la pareja formada por el de Plasencia y Djurdjevic, han encontrado una nueva vía.