360 minutos fueron suficientes

El Real Oviedo se asegura la continuidad de Jimmy tras su gran irrupción en el primer equipo

Jimmy controla un balón en el Real Oviedo-UD Las Palmas
Jimmy controla un balón en el Real Oviedo-UD Las Palmas

Oviedo

Es una realidad que un canterano del Real Oviedo necesita un contexto muy concreto para debutar. No vale con haber destacado en categorías inferiores y en el Vetusta, tienes que esperar tu momento hasta que una grieta se abra en el primer equipo. Al margen de juzgar si esto es o no es lo correcto, Jimmy no lo ha tenido fácil este curso.

El ovetense fue uno de los elegidos para realizar esta última pretemporada a las órdenes de Juan Antonio Anquela, pero una lesión en el pubis que ya arrastraba del curso pasado le privó de entrar en dinámica con el primer equipo. El mediocentro se perdió los primeros partidos con el filial, pero en la jornada 6 ya volvía a ser un fijo para Javi Rozada.

Mientras, en el primer equipo, Edu Cortina entrenaba varios meses con los mayores e incluso debuta en el partido de Copa del Rey ante el Mallorca, aunque los minutos, y más para los de abajo, estaban muy caros. Sergio Tejera, Javi Muñoz, Richard Boateng y Ramón Folch. Cuatro jugadores para tres puestos que, tras el cambio de esquema, pasaron a ser dos. La puerta se cerraba.

Jimmy puso el piloto automático y desde finales de septiembre hasta el parón navideño lo jugó todo con el Vetusta. No se puede entender la gran racha del filial (una sola derrota en doce partidos) sin el ovetense. En la última jornada del 2018 llegó el premio: Anquela lo convoca para el encuentro ante el Málaga y por primera vez se sentaba en un banquillo de Segunda División.

Ya sin Boateng en plantilla, repitió el proceso ante el Cádiz y en Elche y Tarragona, hasta que a finales de marzo, una semana después de perder el derbi en El Molinón, Anquela le dio la oportunidad ante el Deportivo. El canterano se estrenó ante uno de los mejores equipos de la categoría y en ningún momento parecía que se estaba produciendo un debut. Esa es su gran virtud. 

Después llegaron los partidos ante Las Palmas, Córdoba y el último ante el Almería. Todos ellos como titular y completando el encuentro entero. 360 minutos en el escaparate de la Segunda División (además de una gran temporada en uno de los mejores filiales del año en España) son demasiados para un jugador que no tenía asegurada su presencia en el primer equipo en la 19/20. Jimmy tenía contrato con el Real Oviedo, pero para jugar en el Vetusta y no en LaLiga 123. No existía tal cláusula. Hasta ayer.

Con la renovación del ovetense, la entidad carbayona se asegura a un jugador que, además de asegurar un potencial futbolístico, debe ser un incentivo para todos los canteranos oviedistas. La demostración de que el mundo profesional no está tan lejos de El Requexón. Solo hace falta facilitar el camino. 

Comentarios

360 minutos fueron suficientes