Una muesca más

El Real Oviedo vuelve a vencer al Sporting y confirma su dominio en los derbis

Tejera celebra su gol ante el Sporting
Tejera celebra su gol ante el Sporting

Oviedo

Un gol de penalti de Sergio Tejera en los últimos minutos del primer tiempo fue suficiente para que el Real Oviedo doblegara al Sporting de Gijón (1-0). Una vez más, los de la capital se llevaron el bote de la victoria en el derbi, la cuarta en los últimos tres años. En ese mismo periodo, su rival y vecino apenas suma un triunfo. En el Principado, los derbis tienen claro color azul.

Si el Real Oviedo se llevó tres puntos fundamentales para la tabla es porque José Ángel Ziganda está creando un equipo tremendamente solidario y muy táctico. Muy difícil meterle mano y al que ahora hay que añadir a Gustavo Blanco Leschuk, un futbolista que promete muchas alegrías para el oviedismo.

El conjunto carbayón supo leer dónde hacía daño su rival. Se dedicó a menguar los espacios, impedir las carreras de Djurdjevic y, en la segunda parte, evitar los pases y jugadas de Manu García. A partir de ahí, supo aprovechar una de las ocasiones de las que dispuso, que tampoco fueron muchas. Suficiente para doblegar a un Sporting que no mostró esta noche la cara de un equipo líder e imbatido.

Ziganda da una vuelta al equipo

Más novedades de las obligadas en los azules. Como era de esperar, Christian Fernández y Mossa entraron en el equipo para sustituir a los sancionados. Además, Nahuel Leiva iniciaría como titular en banda izquierda por primera vez desde su llegada al equipo. Junto a él, también lo haría Gustavo Blanco Leschuk en punta de ataque. Cuco, por fin, podía disponer de su 4-4-2.

Un derbi es un derbi. Se nota en la tensión de cada jugada. El Real Oviedo mostró en el arranque mucho menos de lo esperable. Nada del ritmo de pretemporada o primeras jornadas. Muy poca presión al rival, sabedores los carbayones que el peligro rival venía por los espacios.

La consecuencia positiva era que Uros Djurdjevic no contaba con metros para correr a la espalda de la defensa. La mala, que Manu García disponía de tiempo y espacio para pensar. Mal asunto.

En el área rival, el peligro era responsabilidad de Gustavo Blanco Leschuk. Esperanzadores primeros minutos del delantero de Mendoza, que en un abrir y cerrar de ojos se convirtió en una referencia de nivel para sus compañeros.

Sangalli, el más listo. Tejera, sangre fría

Transcurrían los minutos con los dos equipos sin arriesgar lo más mínimo. El Oviedo se encomendaba a Leschuk, pero fue Sangalli el que desequilibró el partido. Nahuel se adelanta a Bogdan y en su envío al área aparece el donostiarra, que cae derribado por Javi Fuego. Penalti claro para los de Ziganda.

El encargado de ejecutar la pena máxima fue Sergio Tejera. El catalán, brazalete en el brazo, engañó a Diego Mariño con un disparo suave, raso y centrado. El portero gallego nada pudo hacer para evitar el 1-0. Preciosa definición del mediocentro que adelantaba a los suyos en un derbi muy cerrado. De ahí al descanso, nada de nada.

Un Oviedo solidario y agotado

Salieron los carbayones con el plan bien estudiado del vestuario. La misión era estar juntos, plegados y siempre solidarios. Por tramos, los de Cuco defendían con los once futbolistas en su terreno de juego, repeliendo todos los centros laterales que plantearon los rojiblancos.

El problema del Real Oviedo en el segundo acto empezó a ser la gasolina, con varios futbolistas prácticamente en reserva. Por ello, y contrariamente a lo habitual, no tardó en mover el banquillo Ziganda. El navarro dio entrada a Javi Mier y Borja Sánchez por los argentinos Leschuk y Nahuel. Este último fue el protagonista del único disparo a puerta del primer cuarto de hora. Muy centrado y fácil para Mariño.

La tensión del derbi aparece en el tramo final

Los últimos minutos fueron lo más parecido a un derbi que puede verse en las circunstancias actuales. Dos equipos luchando hasta la extenuación. Pudo sentenciar el Real Oviedo en la jugada más tonta del derbi. Una jugada de Javi Mier que terminó con un despeje de Pelayo Suárez que impactó en Fuego. El balón, con Mariño batido, se fue rozando el palo.

Volvió a aportar aire Ziganda a su equipo en los últimos minutos con la entrada de Rafa Mujica y Diegui Johannesson en lugar de Obeng y Mossa. El internacional islandés debutaba esta temporada, mientras que el atacante disputaba sus primeros minutos desde la jornada 1.

Todos los intentos rojiblancos fueron a balón parado, incapaces de desarbolar el entramado defensivo oviedista. Para dar más seguridad, Ziganda dio entrada a Carlos Hernández en el descuento para reforzar la zaga ante los balones colgados del Sporting. El marcador no se movió y el Real Oviedo sumó la primera victoria del año y otra más en el derbi. Desde el regreso de los choques regionales, los de la capital dominan con claridad a sus vecinos. Cuatro victorias, dos empates y una sola derrota.

Ficha técnica

Real Oviedo: Femenías; Lucas Ahijado, Grippo, Christian Fernández, Mossa (Johannesson, min 83); Sangallli (Carlos Hernández, min 90+4), Edgar, Tejera, Nahuel (Javi Mier, min 62); Obeng (Mujica, min 83), Blanco Leschuk (Borja Sánchez, min 62).

Sporting de Gijón: Mariño; Bogdan (Guille Rosas, min 77), Babin (Pelayo Suárez, min 71), Borja López, Saúl García; Cumic (Carmona, min 57), Javi Fuego (Nacho Méndez, min 77), Pedro Díaz, Aitor García (Álvaro Vázquez, min 71); Manu García, Djurdjevic.

Goles: 1-0 Tejera (min 38).

Tarjetas: El colegiado Milla Alvendiz amonestó a los locales Christian Fernández (min 87), Mujica (min 90+3) y Femenías (min 90+5), y a los visitantes Babin (min 28) y Manu García (min 66).

Incidencias: Estadio Carlos Tartiere.

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