Los delanteros del Oviedo dan los tres primeros puntos de la temporada

Pablo Fernández HUESCA

AZUL CARBAYÓN

Los jugadores del Oviedo celebran uno de los goles al Huesca
Los jugadores del Oviedo celebran uno de los goles al Huesca LFP

El conjunto carbayón, en un partido en el que supo explotar sus virtudes y sobrevivir al rival, estrenó su casillero de victorias al vencer al Huesca gracias a los tantos de sus delanteros

06 sep 2021 . Actualizado a las 22:56 h.

Y en El Alcoraz, ante uno de los grandes favoritos al ascenso, llegó la primera victoria de la temporada para el Real Oviedo. Borja Bastón y Obeng, arietes azules, acudieron a su cita con el gol y el equipo de José Ángel Ziganda consiguió sobreponerse a un Huesca que, al ritmo de Marc Mateu, tuvo momentos de mucha presión sobre el cuadro ovetense. Los puños al aire cuando Prieto Iglesias señaló el final indican a las claras lo que supone estrenar el casillero de victorias. Ahora, a seguir.  

El plan inicial, Bastón y la encerrona del Huesca

José Ángel Ziganda no optó por los tres centrales y los carrileros, pero si planteó en El Alcoraz un partido diferente al de las anteriores jornadas. El Real Oviedo saltó al césped en 4-4-2 con un claro objetivo: negar al Huesca el pase interior y evitar la superioridad de los oscenses en los flancos, sin duda, la zona preferida y más peligrosa del ataque local. Y salió bien el plan. En el minuto 12, tras diez en los que no había pasado nada, un ataque largo acabó en un centro perfecto de Jimmy desde la derecha. Allí esperaba Borja Bastón, maestro del remate al primer toque, para poner el 0-1 de cabeza y estrenar su cuenta goleadora vestido de carbayón.

Dicho gol llegó de una forma que los azules no suplieron explotar con asiduidad en ese primer tramo del encuentro. El Oviedo respiraba -y mordía cerca del área rival- a través de las apariciones de un muy activo Viti y del poderío de Bastón en el juego directo, pero futbolistas como Sangalli, Obeng o Cornud no sumaban en la circulación y la posesión se quedaba corta. Para entonces, Luismi, titular por primera vez este curso, ya se había cargado con una tarjeta amarilla que le lastró durante todo el primer tiempo. Eso sí, Joan Femenías todavía no había tenido que manchar el uniforme.