Gijón se libra de una segunda tromba y evalúa los daños de las inundaciones

La madrugada ha resultado, en principio, más tranquila de lo que se esperaba, pero quedan graves consecuencias en la zona rural, infraestructuras, instalaciones educativas y deportivas e instalaciones de ArcelorMittal, más tocadas en Avilés

Instalaciones de ArcelorMittal inundadas
Instalaciones de ArcelorMittal inundadas

Gijón

Las lluvias no han dejado de caer la pasada noche en Asturias, pero lejos de la intensidad de las del pasado domingo y la madrugada del lunes y con perspectivas de mejora para hoy, aunque después de una mañana de precipitaciones que en algunos puntos del Prinicipado podrían ser aún fuertes. El concejo de Gijón, que sufrió la peor parte del turbión y las peores inundaciones en más de tres décadas, se ha librado de las pésimas previsiones que temía el equipo de crisis organizado en torno a la alcaldesa de la ciudad y a esta hora los efectivos que han montado las guardias reforzadas en Bomberos, Policía Local y Empresa Municipal de Aguas no han informado todavía de incidencias de consideración, después de una jornada caótica a causa de los desbordamientos en numerosos puntos del municipio. Informarán en una reunión prevista para primera hora de esta mañana. En cualquier caso, los valores pluviométricos de la noche han quedado lejos de los más de 53 litros por metro cuadrado de la víspera que se midieron en Gijón, máxima cota de los registrados en toda España en el día de ayer. La Agencia Estatal de Meteorología consigna 31 litros por metro cuadrado en Villayón y 26,4 en Aller como las mediciones más altas de las últimas horas en Asturias.

Mientras tanto, se trabaja en el restablecimiento de la normalidad en viviendas, garajes y fincas de la zona rural y periurbana, infraestructuras viarias, instalaciones como las de la Escuela de Ingenieros o el Grupo Covadonga, parques como el de Isabel la Católica y el Fluvial del Piles y la bahía de San Lorenzo, cuya playa fue cerrada de nuevo al baño tras ser ocupada por un gran vertido similar a los que que, según los análisis del Principado de Asturias, ha llegado sextuplicar en las últimas fechas la concentración de residuos de origen fecal fijada por las normativas medioambientales.

Pero algunas de las consecuencias más graves se han sufrido en las instalaciones de la acería LD-III de ArcelorMittal en Avilés y a uno de los hornos de Veriña. El desbordamiento del arroyo de Las Llongas inundó fosos de arrabio, sótanos con motores y equipos eléctricos y afectó a la maquinaria, obligando a suspender la producción y afectando a 550 trabajadores.

Fuentes de la siderúrgica estiman que la detención se prolongará al menos durante dos días en los que los trabajadores aprovecharán para realizar reconocimientos médicos o cursos de formación pendientes, o bien tomarán días compensatorios o vacaciones. En caso de que la situación se prolongue más allá, la multinacional tendrá que poner en marcha medidas de regulación temporal del empleo. La paralización también originó puntuales alteraciones medioambientales con emisiones denunciadas por colectivos ecologistas.

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