Aquellas aguas, estos lodos: el (incompleto) saneamiento de Gijón

Un mapa de los proyectos que fueron ya proyectados bajo mandato socialista y que siguen sin rematar siete años después de la llegada de Foro a la alcaldía

Mapa de la red de saneamiento en Gijón
Mapa de la red de saneamiento en Gijón Ayuntamiento de Gijón

Gijón

Cuando la inesperada victoria de Foro Asturias desalojó al PSOE de la alcaldía después de 28 años al frente de la administración local, en los cajones de la Empresa Municipal de Aguas (EMA) estaban ya los proyectos que perfilaban lo que tendría que haber sido el sistema de saneamiento de la ciudad en los años venideros. Pero el mapa que idealmente debería haber completado la base de la red -el Plan Integral de 1991- sigue sin rematar en varias de sus piezas esenciales siete años después. La crisis de los vertidos en la playa de San Lorenzo que tanta alarma ha causado en la ciudadanía y cuyas aguas políticas no se han aquietado, ni mucho menos, todavía ha sido la manifestación más contundente de esas carencias a pesar de que, en lo sustancial, todo estaba previsto en 2011. ¿Qué red se dibujaba entonces y cómo debería ser hace ya tiempo el saneamiento completo en Gijón? ¿Qué falta para evitar episodios como el de los últimos días y otros inconvenientes, como las inundaciones periódicas en algunos puntos de la ciudad?

Los últimos tiempos de Dulce Gallego como presidenta de la EMA se centraron, con un sustento fundamental en su mano derecha, el gerente y también ingeniero Luis Alemany, en la ampliación y modificación del plan de drenaje de aguas urbanas a partir del Plan Integral. A partir de un análisis detallado de la pluviosidad en Gijón realizado entre 2009 y 2010, con pluviómetros en toda la red para saber cuánto, dónde y en qué momentos caía más agua en la ciudad, y atendiendo a las necesidades de las nuevas zonas de crecimiento de la ciudad, se diseñó un mapa de necesidades, se emprendieron varias actuaciones y se trazaron también planes que el PSOE no tendría tiempo de convertir en proyectos ni licitar.

Al Este

Uno de los principales era el desdoblamiento del colector de Viesques, que debía de recoger las aguas que bajaban por la vega del Piles desde La Camocha con sus periódicas crecidas y las procedentes del propio barrio de Viesques, en crecimiento, y una parte de La Arena. La culminación forzosa de esa ampliación era un pozo de retención de agua de tormentas -lo que coloquialmente se abrevia en «pozo de tormentas»-, un gran depósito de acogida y primera decantación de las aguas conectado con las plantas de pretratamiento del Este: entonces, todavía la vieja planta de desengrasado y desarenado de La Plantona y pronto -era de esperar- la nueva planta, que incorporaba además tratamiento terciario, que completa la higienización del agua y permite la recuperación para su uso urbano de buena parte de ella. El entorno del parque de los Hermanos Castro era ya la mejor opción por su amplitud, su ubicación y la ausencia de impacto sobre el arbolado o sobre el tráfico durante la obra. Colector y pozo de tormentas quedaron aprobados por el consejo de administración de la EMA, pero pendientes de proyecto y licitación. Algo que ha recalcado en los últimos días el PSOE ante las acusaciones del actual presidente de la EMA, el concejal Esteban Aparicio, atribuyendo lo sucedido a una parte de la herencia socialista.

Tras la llegada del nuevo gobierno de Foro los retrasos se sucedieron por una serie de vaivenes administrativos que demoraron largamente la construcción del colector de Viesques, virtualmente inútil sin el pozo de tormentas, que no ha sido ni siquiera licitado aunque la alcaldesa anunció que lo sería antes de finales de este mes. Su existencia -ha admitido la propia Carmen Moriyón- hubiese evitado por sí sola los vertidos a la playa de las pasadas semanas, al recibir toda el agua de los aliviaderos que recogen el caudal del Piles durante las crecidas. Por el momento, solo cabe confiar en que las provenientes del Piles sean retenidas aguas arriba en las zonas inundables que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico habilitó durante la construcción del Parque Fluvial: una gran balsa concebida como una presa naturalizada -un humedal aguas arriba- y un 'caballón', una suerte de dique levantado con las tierras removidas durante las obras.

Respecto a la nueva planta depuradora, es bien conocida la incomprensible e injustificable tormenta perfecta que se abatió sobre ella: la confluencia de la sentencia sin recurso posible que paralizó sus obras tras años de denuncias de los vecinos con el desmantelamiento prematuro de los servicios de pretratamiento de la antigua planta. Una pesadilla judicial, burocrática y política que se acabó convirtiendo en una chapuza medioambiental que condena a toda la zona Este a tener que evacuar sus aguas por el muy discutido emisario de Peñarrubia, aguas del Cantábrico adentro, y dejó sin rematar toda la red en esa área del municipio. Ahora se espera que el Gobierno autorice la puesta en marcha del desarenado y engrasado en las nuevas instalaciones, una medida que no vulneraría el veto judicial y que contribuiría también a paliar posibles vertidos contaminantes sobre San Lorenzo. Pero sobre todo, eliminaría del sistema el inquietante emisario de Peñarrubia. El tratamiento terciario,

Al oeste

En la zona oeste la situación tiene muchas similitudes con la que se vive al otro lado de la ciudad. Están en funcionamiento desde la época socialista el colector del Cutis y el pozo de tormentas frente a la actual Comisaría de Policía y el desdoble del colector de Marqués de San Esteban que lleva las aguas del centro hasta el pozo del Museo del Ferrocarril. Pero, más hacia el Oeste, en La Calzada conocen bien los efectos de las grandes lluvias sobre puntos negros como la calle Brasil, que padece periódicas inundaciones, algunas tan devastadoras como las de 2015. Además, El Cerillero, El Lauredal y la parte alta de Jove han incrementado su población en los últimos años, y las necesidades de saneamiento por tanto. Todo ello llevó, en su momento, a plantear el desdoblamiento del colector de la calle Brasil y a planificar un pozo de tormentas próximo a la playa de El Arbeyal justo en la explanada frente a la sede de la EMA: el mismo cuya licitación se examinará el día 28. La zona oeste quedaría culminada, como la Este, si se incorporase el tratamiento terciario a la depuradora de La Reguerona.

Sobre ese gran esquema aún se pueden introducir consideraciones de fondo sobre la naturaleza del sistema. Por ejemplo, el debate planteado por Xixón Sí Puede acerca de la conveniencia de aplicar un modelo separativo -frente al actual, unitario- que habilitaría colectores separados para aguas de lluvia y las residuales: fecales, industriales, etc. En su momento, la EMA tuvo en cuenta la existencia de ese modelo, que descartó finalmente a pesar de sus ventajas en términos medioambientales por diversos factores técnicos, algunos de ellos relacionados por ejemplo con el mejor mantenimiento y la limpieza de la red, de la que se encarga el agua de lluvia en una ciudad tan lluviosa como Gijón, con un modelo unitario.

La limpieza de registros, conducciones y ríos: una tarea en entredicho

J. C. G.
Inundaciones en La Calzada
Inundaciones en La Calzada

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En Gijón llueve. Y con cierta frecuencia, lo hace con abundancia. Pero hasta ahora ninguno de los episodios de fuertes precipitaciones había pintado la bahía de marrón con la extensión y la intensidad de los días pasados. Por otra parte, la «excepcionalidad» de las lluvias de finales de mayo y principios de junio invocada por la alcaldesa como la causa última de lo sucedido fue desmentida la pasada semana por el delegado en Asturias de la Agencia Estatal de Meteorología, que no considera de excepción la lluvia caída en los días de mayor intensidad, cuando los vertidos hicieron su aparición. Incluso en episodios mucho más intensos, como las inundaciones de junio y septiembre de 2010 -hasta 75 litros por metro cuadrado en una hora- respetaron la playa.

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