La fiscalía sostiene que Álvaro A. S., amigo del atropellado, «pasó por encima» del fallecido, «tumbado en la calzada», después de haber ingerido «abundantes bebidas alcohólicas»
28 mar 2019 . Actualizado a las 16:13 h.La Fiscalía de Área de Gijón pedirá 4 años de prisión y 6 de retirada del carné de conducir para Álvaro A. S., el conductor acusado de causar la muerte de su amigo Juan Fombona, al que arrolló cuando circulaba en estado de embriaguez en la parroquia gijonesa de Somió (Gijón) en 2017. En su escrito de conclusiones provisionales, el Ministerio Fiscal sostiene que, aproximadamente sobre las 4,15 horas del 2 de diciembre de 2017, el acusado había estado consumiendo «abundantes bebidas alcohólicas» en un pub de la avenida Dionisio Cifuentes de Gijón, y que «a pesar que de su estado le impedía conducir con seguridad, se subió a su coche para dirigirse a su domicilio», lo que hizo «a escasa velocidad e invadiendo el carril contrario».
El escrito de la Fiscalía relata que la víctima del atropello «había estado previamente con él en ese mismo establecimiento, y presentaba un nivel de consumo y afectación alcohólica similar al del acusado», por lo que «se había resistido a ir con él en el vehículo» y emprendido camino a pie hacia su domicilio, muy cercano al de su amigo. La tragedia se precipitó -prosigue el escrito de acusación- cuando a la altura del nº 275 de la avenida Dionisio Cifuentes, Juan Fombona «estaba tumbado en mitad de la calzada y el acusado, actuando con absoluta negligencia y debido a su alteración inducida por el alcohol, no se apercibió de su presencia y, sin realizar maniobra alguna de frenada o cambio de trayectoria, pasó con su vehículo por encima de él, sin llegar a tocarle con ninguna rueda». De resultas, sufrió «múltiples lesiones internas incompatibles con la vida y falleció momentos después».
La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio por imprudencia junto a otro contra la seguridad vial y solicita que se condene al acusado a 4 años de prisión, privación del permiso de conducir por 6 años, además de fijar una indemnización de 70.400 euros a cada uno de los padres del fallecido y 15.400 euros a cada uno de sus dos hermanos, que abonará de forma directa la aseguradora.