«Smoothies» sí, pero sin pasarse

Las frutas y verduras son sanas pero las piezas trituradas o licuadas no pueden sustituir a las enteras. El organismo las necesita

Los smoothies parecen haber entrado en nuestras vidas para quedarse. Son los batidos naturales de moda y han proliferado hasta el punto de convertirse en un elemento imprescindible de nuestra alimentación. Encuentras en internet centenares de recetas. Abren nuevos establecimientos que te los preparan sobre la marcha. Las dietas saludables suelen incluírtelos como sustitutivo de alguna comida. Si eres fan de las bebidas de moda pero tienes alguna duda sobre sus efectos, estamos a punto de resolvértela. Lo que debes tener claro es que no puede sustituir toda la ingesta de frutas y verduras enteras y que, como todo, abusar siempre es negativo.

«Si lleva frutas y verduras, tiene que ser bueno». Ese es el pensamiento más generalizado. Una bebida realizada a base de hortalizas y de frutas, además agua, leche o bebidas vegetales no puede ser perjudicial para la salud. En realidad, los smoothies son todo bondades siempre y cuando no te excedas en el consumo. ¿Cuál es la ración recomendada? Un batido al día. Hay una serie de razones muy sencillas que lo explican.

La primera es que el organismo absorbe más rápido la fruta y verdura triturada o licuada que la entera. Esto que a primera vista puede parecer beneficioso no lo es tanto, porque puede generar un incremento de la glucosa y alterar la producción de insulina. Este es un motivo para no sobrepasar la ingesta de un zumo natural al día. Hay más. Los vegetales crudos, uno de los ingredientes básicos de los batidos, son ricos en ácido oxálico. Esta sustancia aumenta el riesgo de sufrir cálculos renales y también de inhibir o impedir la absorción de ciertos minerales necesarios para el organismo como el calcio, hierro o el potasio. Así que puede provocar déficits nutricionales. Lo último que debes tener en cuenta es que consumir productos frescos licuados no sustituye las raciones diarias recomendadas. Nutricionalmente hablando, no es lo mismo beber un batido que comer un plato de vegetales a la plancha. En el licuado pierde muchas propiedades importantes

Ahora que ya tienes argumentos, puedes sacar conclusiones. Es saludable tomar smoothies pero no más de uno al día y tampoco sustituir completamente la ingesta necesaria de frutas y verduras. Como mucho, puede convertirse en un complemento ideal de una dieta equilibrada. No importa la edad. Son aconsejables para toda la familia. Puede ayudarte a calmar el calor en los días de verano o convertirse en un modo alternativo de utilizar verduras de temporada, como la calabaza. Es una opción rápida y al alcance de los menos cocinillas. En menos de 10 minutos estará listo.

Si quieres algunas ideas podemos proponerte alguna receta. Para empezar el día, un desayuno diez: smoothie de yogur y frutos del bosque y bolitas de cacao y frutos secos. Para reponer fuerzas, después de hacer deporte de manera intensa: smoothie de frutos rojos y avena. Para ganar vitalidad, en un día gris: smoothie de café con frutos secos al cacao. Si ya has tomado tu ración diaria de fruta pero te falta algo verdura: smoothie verde. Si los niños se han puesto tozudos y necesitas convencerlos de que coman sano: polos de smoothie. 

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