El asesinato de Salesas, un crimen por resolver

El TSJA avala la absolución del único acusado por la muerte de José Manuel Fernández, cuyo cadáver fue hallado en el cuarto de basura

El acusado del asesinato del hombre cuyo cadáver fue localizado en el cuarto de basuras del edificio de Salesas
El acusado del asesinato del hombre cuyo cadáver fue localizado en el cuarto de basuras del edificio de Salesas

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha confirmado la absolución de José Luis D.R. y le ha eximido de toda responsabilidad en el asesinato de José Manuel Fernández, cuyo cadáver fue hallado en el cuarto de basuras del edificio de Salesas, en Oviedo, en 2017. La Sala de lo Civil y Penal del TSJA ha rechazado el recurso de apelación que había presentado la abogada Patricia Baizán, que ejerció la acusación particular, en representación de la familia de la víctima, contra la sentencia absolutoria y al que se había adherido el fiscal Miguel Rodríguez Marcos. El TSJA, por el contrario, ha avalado la tesis del abogado defensor, Luis Tuero Fernández, quien el pasado martes había argumentado durante la vista oral del recurso de apelación que la sentencia del jurado estaba «bien motivada» y había rechazado las posibles contradicciones entre los hechos probados y el veredicto del tribunal popular que alegaban las acusaciones.

Los magistrados de la Sala Civil y Penal exponen en su resolución, que consta de 26 páginas, que, según su criterio, la sentencia de primera instancia que absolvió a José Luis D.R. estuvo bien argumentada y aseguran que «es difícil encontrar un veredicto de inculpabilidad más y mejor motivado que el presente», tanto en extensión como en profundidad.

Para la Sala, el jurado expresó «nítidamente», en términos que podían ser comprendidos por cualquier persona lega en el proceso que, ante la inexistencia de una prueba directa, los indicios presentados por las acusaciones con pretensiones incriminatorias resultaron «manifiestamente insuficientes o inconsistentes». Los argumentos de las acusaciones fueron «poco sólidos», añade el tribunal, para disipar las dudas acerca de la autoría del delito de asesinato que atribuían al único acusado del crimen.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, los magistrados resaltan que las dudas «razonables y perfectamente razonadas» en la motivación ponen de manifiesto, tal y como sostuvo el abogado Luis Tuero, la existencia de una insuficiente investigación y una acusación poco fundada, lo que justifica «sobradamente» un veredicto de inculpabilidad.

La defensa había negado que se exigiera un «plus de motivación» al jurado, como reclamaban las acusaciones, y desde el principio de la causa abierta contra su representado había reclamado que se investigara a quién pertenecían los restos de ADN hallados en el cuarto de basuras de Salesas de una tercera persona que no fueron investigadas, tras descartarse que correspondieran a José Luis D.R..

Durante un año y ocho meses, José Luis D.R. permaneció ingresado en la cárcel de Asturias y quedó eximido de toda responsabilidad, después de que siete miembros del jurado declararan su no culpabilidad, frente a otros dos que votaron en contra de su absolución. El acusado, que afrontaba una petición de las acusaciones de 25 años de cárcel, siempre mantuvo que él no había asestado las dos puñaladas que le costó la vida a la víctima, el 27 de junio de 2017, en el inmueble número 8 de la Plaza Primo de Rivera, en el edificio de Salesas.

El jurado había destacado la «incoherencia» de que el acusado pudiera ser el autor del asesinato, ante la evidencia de que no se halló su ADN en la escena del crimen, ni en los vestigios, ni en la única arma blanca que apareció junto al cadáver y que, según los policías que habían declarado en el juicio, no era la que se utilizó en el asesinato. Descartó igualmente tanto que el acusado tuviera celos de José Manuel Fernández por compartir piso con su exnovia como que la víctima tuviera miedo al acusado, como había declarado una testigo, y constató como acreditado que José Luis D.R. entró esa noche en el edificio, pero cogió el ascensor número 3 cuando el que descendía a la planta donde se hallaba el cuarto de basura era el ascensor número 4.

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