La lluvia y el virus dejan a Oviedo con un San Mateo desangelado

c.d.n. REDACCIÓN

OVIEDO

Las fuertes precipitaciones caídas a partir del mediodía terminan de frustrar una festividad que poco se parecía ya a las de otros años

21 sep 2020 . Actualizado a las 17:40 h.

Futuro incierto y cancelaciones son las grandes herencias que, por el momento, está dejando el covid-19 en Asturias. El 21 de septiembre es un dia marcado en el calendario de gran parte de los ovetenses por ser la última celebración del alargado verano. Pero este año, como otras tantas cosas, el virus ha hecho desaparecer San Mateo en Oviedo. Sin chiringuitos, sin conciertos al aire libre, y sin apenas ambiente, una festividad desangelada es lo que ha quedado, tras ese mensaje de «San Mateo con responsabilidad». Por si fuera poco, las intensas lluvias sorprendieron a los ovetenses y terminaron con las pocas maneras que quedaban para disfrutar del día.

La jornada comenzaba con un cielo encapotado que dejaba entrever posibilidad de chubascos, pero las temperaturas eran agradables para pasear por la ciudad, plan que llevaron a cabo decenas de ovetenses. A pesar de la presencia de transeúntes en las calles, la sensación que se palpaba en el ambiente era la de un festivo cualquiera, apenas nada señalaba que se tratara de la fiesta grande de la capital asturiana. Las banderas ondeando en la calle Uría recordaban que en tiempos pasados estas eran fechas especiales. Niños sin colegios, junto a sus padres de descanso aprovechaban para pasear y sentarse en algunas terrazas.

El Paseo de El Bombé, en pleno parque de San Francisco, cuya imagen en la mente de los ovetenses está más que ligada a multitud de personas disfrutando en los chiringuitos de la zona, es ahora un desierto. La plaza de Porlier también conocida por el potente ambiente, se ve tranquila y calmada con apenas un par de terrazas y algunos puestos de diversos artículos por los que transcurren algunos vecinos.

Si la primera parte de la mañana presagiaba que, aunque tranquilo y diferente, Oviedo iba a disfrutar de algo de ambiente, con el repicar de las campanas a las 13.00 horas, cuando debiera comenzar el concierto de la Banda de Música Ciudad de Oviedo, en el parque San Francisco y los gaiteros se preparaban para llenar de música la ciudad desde la plaza de la catedral, comenzó a sonar el bullicio de las gotas de agua que caían con intensidad, terminando de frustrar la festividad.

En cuanto al clásico reparto del bollo, los socios han acudido a recoger la bolsa con el bollo y la botella de vino, que, por primera vez, es entregado en una misma bolsa para agilizar el reparto, en el horario que les ha sido previamente informado para evitar aglomeraciones. Desde primera hora de la mañana los socios de la SOF acudieron a la céntrica plaza «en un goteo constante», de manera que se pudieron cumplir «perfectamente» las medidas sanitarias para evitar la propagación del coronavirus.

El presidente de la SOF, Alfonso Camba ha agregado a este respecto que en esta ocasión, en lugar de acudir familias enteras a recoger el bollo y el vino, acudió un único miembro de la familia para recoger bolsas «de cuatro o cinco». «Queríamos eliminar la posibilidad de tener aglomeraciones y lo estamos consiguiendo», ha celebrado. «Está siendo un éxito total», ha asegurado Alfredo Canteli, a pesar de las restricciones. «Me hubiera gustado mucho que la gente disfrutase, tomase el bollo en el campo y tener a los grupos tocando por aquí, pero espero que la gente lo disfrute en las sidrerías y restaurantes», ha explicado.

Se ha mostrado confiado el primer edil en que el año que viene se pueda celebrar un San Mateo «en la línea de otros años» y ha agradecido a los ovetenses su «comportamiento extraordinario» a la hora de respetar las medidas de seguridad. El primer teniente de alcalde y concejal de Infraestructuras, Ignacio Cuesta, ha destacado que las fiestas locales este año se han vivido «con responsabilidad». Cuesta ha subrayado la apuesta del Equipo de Gobierno por la cultura en San Mateo y ha asegurado que seguirán haciéndolo «con responsabilidad y haciendo bien las cosas», según informa Europa Press.