La princesa de Asturias arenga a los jóvenes para frenar el «desencanto» y la «indignación» a través de la esperanza

David Cofán Mazás
David Cofán REDACCIÓN / LA VOZ

PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS

El rey advirtió en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias que el ejercicio de la democracia «no se agota con las elecciones» y puso en valor la Transición como un «proceso basado en la generosidad y en la altura de miras que nos permitió pasar pacífica y admirablemente de la dictadura a las libertades»

23 oct 2026 . Actualizado a las 21:51 h.

La frustración de los jóvenes ante las difíciles perspectivas de futuro tuvieron eco en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias a través del discurso de la princesa Leonor, quien resaltó las cualidades de los galardonados para enviar un mensaje de optimismo a las nuevas generaciones. «Los jóvenes nos hacemos preguntas», arrancó la heredera al trono, quien acto seguido reflexionaba sobre «cómo mantener el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo, de descreimiento y desigualdades».

Para justificar su respuesta, tras plantear de nuevo cómo puede su generación digerir «la velocidad y el desencanto, lo que muchos consideran falta de expectativas e imposibilidad de planear una vida, tener un buen trabajo o una casa», hizo alusión a la esperanza. «Hace dos años me referí a ella al citar un poema de Serrat. La invoco de nuevo, precisamente porque percibo cierto desaliento, quizá escepticismo, quizá indignación». «¡Hay que intentar vivir!», proclamó Leonor para cerrar su intervención.

Su padre, el rey Felipe VI, organizó su discurso en torno a la idea del «valor de la experiencia». «Es importante subrayar esta idea en un mundo que marcha al dictado del bombardeo informativo y la agregación masiva de datos. Un mundo en que la inteligencia artificial a veces nos parece más fiable que la humana», declaró. Como hizo su hija antes, su majestad empleó a los premiados de esta edición para «desarmar esta impresión» y demostrar que «solo con esfuerzo y constancia puede el talento convertir su potencial en realidades tangibles y duraderas».

Felipe VI defendió la importancia del «ejercicio de la democracia» y advirtió que esta «no se agota en unas elecciones como las que pronto viviremos». «La democracia requiere de un compromiso diario, cívico y exigente, de un cuidado de sus formas e instituciones, para seguir garantizando nuestra convivencia», sentenció. En este sentido, también destacó la Transición como un «proceso complejo basado en la generosidad y en la altura de miras que nos permitió nada menos que pasar pacífica y admirablemente de la dictadura a las libertades».

Llamamiento a la unión

En su discurso de aceptación del premio Princesa de Asturias de la Concordia, la astronauta Christina Koch reivindicó la unidad y la solidaridad entre los seres humanos. «No esperen a la próxima misión a la Luna para darse cuenta de que sus semejantes son sus compañeros de tripulación», señaló.

Por su parte, el novelista Julian Barnes, premio de las Letras, transmitió al público del teatro Campoamor de Oviedo su cambio de parecer respecto al progreso de las artes. «Las artes pueden dar la impresión de progreso, aunque a menudo expresan versiones nuevas de verdades antiguas. Ya no pienso que sean progresivas y que cada evolución mejore la precedente», reflexionó.

El historiador Timothy Garton Ash, premio de Ciencias Sociales, puso el foco en la complicada realidad política y social que afecta a Europa y señaló a las nuevas generaciones —apelando a Leonor— como encargadas de mantener vivos los valores del continente: «el futuro tanto de Europa como de la libertad dependerá cada vez más de su generación de europeos, alteza».

Otra que tomó la palabra fue la cantante Patti Smith, premio de las Artes, quien tras una memorable interpretación de su canción Wing, señaló que a pesar de sus casi 80 años, este reconocimiento «es un incentivo para seguir trabajando y evolucionando». La «madrina del punk» protagonizó el momento más emocionante de la ceremonia al cantar a capela este alegato sobre la libertad en un mundo cada vez mas hostil que publicó en el 1996.