La Xunta lleva desde el 2015 informando del riesgo de traer animales procedentes de zonas de alta prevalencia y realizando pruebas postmovimiento a todas las reses, al tiempo que incide en las ventajas de recriar en la explotación y de comprar en proximidad
Muchos profesionales habían adquirido animales que ahora no pueden sacar de la comunidad vecina tras el cierre inmediato decretado por el Ministerio de Agricultura
El ministerio acusa a la comunidad de vulnerar gravemente la normativa comunitaria respecto a la erradicación obligatoria de la tuberculosis bovina y de poner en riesgo el estatus sanitario de la cabaña ganadera de otra autonomías