Decenas de vecinos dejaron su comida a medias para no perderse la salida del códice del garaje. Nada más salir el dispositivo policial entraron veloces al interior para inmortalizar el momento con su móvil
Cuatro policías y dos vecinos del barrio fueron los testigos del histórico descubrimiento, junto al que se encontró más material antiguo y varias bandejas de plata
La localización del manuscrito del siglo XII habría sido revelada por uno de los cuatro detenidos por su presunta implicación en el robo. El garaje es propiedad del principal sospechoso, José Manuel Fernández Castiñeiras, un técnico electricista que trabajó durante más de 25 años como autónomo en la catedral