El autor, un terremoto literario con «La península de las casas vacías», es uno de los tres galardonados con el Premio San Clemente. «Mi novela tiene un punto de querer fortalecer la memoria democrática y en estos tiempos de ultraderecha es importante que los jóvenes lean sobre lo ocurrido», apunta. «Me siento compostelano. Tengo dos tatuajes en el cuerpo: uno es por la arritmia y otra es una cruz de Santiago», añade
Olalla Sánchez