La famosa Ley Seca de Estados Unidos se estaba gestando ahora hace cien años: en 1933, cuando el Congreso decidió finalmente derogarla, el panorama era desolador: 30.000 gángsteres en la cárcel y más consumo de alcohol. Solo el cine salió ganando.
Pekín advierte que la única manera de mantener la actual cooperación entre ambos países es el respeto de Washington con el principio de una «sola China»