Minutos antes del bombardeo, el presidente Al Sisi prometío acabar con los yihadistas y atacar sus campos de entrenamiento tanto «en suelo egipcio como extranjero»
El país ha reforzado su seguridad para la visita histrórica del pontífice, que se produce tres semanas después de los ataques contra iglesias coptas ortodoxas que causaron la muerte de 45 personas