«Yo cierro los ojos y veo lo mismo, el pozo. Me maldigo, maldigo ese día. En qué mala hora fui yo allí... Ya no volveré a ir al campo. Ni me comeré más un plato de paella», dice
La Guardia Civil ha detenido a tres armenios y una española acusados de percibir las señales para la venta de los automóviles y luego desaparecer que llegó a estafar más de 250.000 euros en varias localidades españolas