Su implantación es obligatoria en Asturias desde hace 14 años en todas las razas y antes de los tres meses, aunque ocho de cada diez canes que acaban en el albergue de Oviedo no lo tienen. El censo de los que sí supera los 160.000
La Guardia Civil confirma los cierres de la parcela están en condiciones y que no había quejas previas sobre la conducta de los canes, de los que solo uno está identificado