La primera ministra italiana presume de datos económicos y de saber adaptarse «a una realidad cambiante», y admite que los resultados en materia migratoria no son los esperados
La isla ha vuelto a convertirse en epicentro del debate político después de que el número de llegadas haya aumentado hasta niveles inéditos este año. La semana pasada, en apenas tres días se contabilizaron unos 10.000 migrantes, lo que ha llevado al Gobierno de Giorgia Meloni a reclamar de nuevo solidaridad a sus socios europeos