En el año que acaba de terminar se incrementó la vigilancia en las carreteras de Galicia, con controles de velocidad a más de tres millones de vehículos y con la realización de un elevado número de dispositivos para apartar de la carretera a conductores borrachos.
Los trenes que permiten aprovechar los tramos abiertos de alta velocidad acumulan incidencias y retrasos estos días. Solo hay 13 unidades y funcionan sin descanso