Señoritas con mantón de Manila, confidencias al lado de una fuente, iluminación veneciana al anochecer... Como en esas películas en las que el pasado en blanco y negro se va cambiando a color, para devolverlo al presente, subimos el volumen y escuchamos las risas y la música de una de las fiestas que la burguesía gallega celebraba hace más de cien años en el pazo de Aián. La vida vuelve a la mansión adquirida por Marta Ortega.
jesús flores