Intentan dar con la clave de ese comportamiento inédito que muestran desde el año pasado y que ha provocado daños materiales en el 15 % de las interacciones con embarcaciones.
Operarios de la pastera dicen que defenderán sus puestos «con uñas y dientes» mientras la Plataforma Pola Defensa da Ría de Pontevedra calcula que en dos años la empresa cerrará