Mañana y el domingo no habrá ferrocarril con Oporto por la tarde, ni seis frecuencias con Santiago y tampoco funcionarán las dos primeras frecuencias del viernes entre Peinador y Barajas
La alta velocidad no generará por sí sola un milagro económico. Parece claro que el sector más beneficiado en un principio será el turismo, gracias a que Galicia atenuará su exilio periférico