La designación del estadio en 1979 para ser sede del torneo internacional de 1982 impulsó su reforma arquitectónica; el expresidente céltico Elías Alonso Riego recuerda las claves de aquel campeonato
La designación del estadio en 1979 para ser sede del torneo internacional de 1982 impulsó su reforma arquitectónica; el expresidente céltico Elías Alonso Riego recuerda las claves de aquel campeonato