Polonia también puede ser negra. Miloszewsk lo deja claro. Construye una trama oscura en la que los crímenes rituales y los odios ancestrales se conjugan para alterar la paz en una ciudad de provincias. El fiscal Szacki vuelve a ser el protagonista de esta novela criminal, que también nos hace sonreír
Cirujanos de Shanghái, Hong Kong, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Cuba aprenden la técnica Uniportal «made in Coruña» para extirpar tumores pulmonares