Plumas con mando | Escribe el jefe del Centro de Control de Tráfico y Salvamento Marítimo de Fisterra | Los buques crecen y los retos para atender posibles emergencias son cada vez mayores
Las historias de Soledad Méndez, Nuria Blanco y Antanas Biskantas siguen muy vivas veinte años después de la catástrofe. Lo dejaron todo en Cáceres, Barcelona y Huesca para entregarse a la comarca. A raíz del chapapote se asentaron en el territorio y siguieron caminos distintos
La Xunta manejaba prácticamente la mitad de presupuesto que hoy, la tasa de paro era idéntica a la actual, la media de edad de la población era 5 años inferior y en la radio sonaba el «Aserejé» y Paulina Rubio
Sus padres lo dejaron todo para limpiar la Costa da Morte. Su arenga cuando el ánimo decaía bautizó a esta joven nacida justo un año después del desastre
Los escenarios de la catástrofe, 20 años después.Once millones de euros han sido necesarios para limpiar y descontaminar el parque nacional, en el que la población de los cormoranes aún no se recuperado del Prestige
Recién ingresada en la Real Academia Galega de Ciencias, asegura que tuvo que luchar y no poco para poder trabajar en Galicia cuando le sobraban empleos en Estados Unidos
Los escenarios de la catástrofe, 20 años después. La flota, los mariscadores y la sociedad civil de Arousa se movilizaron para defender del fuel la principal despensa marítima de Europa con sus propias manos y sus propios medios
Los escenarios de la catástrofe, 20 años después. En la comarca de Barbanza, una de las más perjudicadas hace 20 años, frenaron la marea negra con sus propios medios porque temían lo que podía pasar: «Se entraba na ría iamos ter petróleo para tres xeracións»