La costa asturiana está en alerta naranja por oleaje de hasta seis metros de altura, a lo que se suma un aviso amarillo en el litoral oriental por rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora
Las autoridades portuarias de Gijón y Avilés creen que su efecto económico no llegará a la región. Las estibadoras alertan de que el tráfico caerá un 30% en España