Instalados en las tres primeras plantas de un hotel que se encuentra a 200 metros de la pista, los tenistas no pueden tener contacto con nadie fuera de su equipo ni salir a la calle
«No me gusta pegarle a la bola sin pasión», asegura el tenista balear, que recibió este viernes a Bertín Osborne y su programa en la academia de Manacor
Agresivo, muy metido en pista, leyendo bien el saque del rival y buscando el nivel que fue a buscar a París, antesala de las Finales ATP de Londres, Nadal venció al australiano Jordan Thompson (6-1, 7-6(3))
El español, al que su propio entorno vaticinaba una carrera corta por su descomunal desgaste físico, alcanza a sus 34 años un millar de triunfos en la ATP, un registro reservado a unos elegidos