Atrás quedan dos semanas de sobredosis deportiva en las que medio mundo se pegó a los televisores para vibrar con partidos de bádminton o combates de taekuondo
Bolt, Phelps, Ledecky, Biles, Farah y Van Niekerk protagonizan los prodigios de un evento que Brasil resolvió sin la excelencia de Pekín y Londres, pero sin las carencias que se sospechaba