Cuando agotan los ocho días al mes a los que tienen derecho en el albergue de transeúntes, esa población fluctuante de personas que no tienen casa tratan de buscar un lugar donde pasar la noche
Las cuidadoras son en Galicia el apoyo de muchos padres en la utópica conciliación. Ellas asumen gran parte del trabajo ingrato de la crianza en un sistema que ha convertido a las familias en miniempresas