Compañías como Lufthansa o Ryanair se han mostrado interesadas por hacerse con la aerolínea transalpina, sumida en una grave crisis financiera desde hace varios años
«Es injusto que los aeropuertos se beneficien de la venta ilimitada y que le toque a las aerolíneas tener que sufrir las consecuencias de seguridad», aseguran desde la aerolínea