La dueña se defendió alegando que, a modo de gamberrada de San Xoán, alguien cortó la cuerda que amarraba al equino y saboteó el pastor eléctrico de la finca
La víctima recibía de «forma habitual» insultos y burlas presuntamente por parte de varios chicos de su colegio, quienes también la acosaban en las redes sociales