Todas las zonas en las que se dividen las cuencas hidrográficas de Galicia pasan al estado de prealerta, menos las de los ríos Limia, Sil bajo y Cabe, que siguen en el máximo nivel
Un reducido número de operadores y un complejo sistema informático gobiernan la gran presa del Miño, que en tiempos llegó a tener hasta unos doscientos trabajadores.
La Consellería de Sanidade informa de que los niveles en algunos puntos de la ciudad y en otros municipios del entorno superan ampliamente los valores que fijan si es potable