«Trinta lumes», la película de la realizadora gallega, representa una ráfaga de cine vivo que proyecta en una Berlinale desigual su desafiante juego de luces y sombras
La gran película de la jornada es la paraguaya «Las herederas», opera prima de Marcelo Martinessi, un sensacional acercamiento casi viscontiano a la decadencia y al deseo crepuscular