El ADIF no prevé bajar la velocidad en la red ferroviaria, salvo casos puntuales como en la línea Madrid-Barcelona
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El administrador ferroviario asegura que rebajar la marcha de 300 a 160 por hora en esa conexión es una decisión temporal hasta que las brigadas de mantenimiento revisen la vía tras las denuncias de los maquinistas. Desvinculan la decisión del accidente de Adamuz
20 ene 2026 . Actualizado a las 21:51 h.El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha limitado temporalmente la velocidad en un tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona por el estado de la vía. En una consigna de circulación remitida a los maquinistas, el gestor ferroviario les informa de una limitación temporal de velocidad durante 150 kilómetros de recorrido, pasando de 300 a 160 kilómetros por hora. La restricción llega dos días después del grave accidente de Adamuz, pero el ADIF desvincula esta decisión del siniestro.
Es verdad que hubo una serie de denuncias de los maquinistas, concretamente del sindicato Semaf, pidiendo rebajar las velocidades máximas en algunos puntos de esta línea y en la de Andalucía y Valencia. Pero fuentes del administrador ferroviario aseguraron que se trata de una decisión rutinaria temporal, para revisar el estado de la vía durante la banda de mantenimiento nocturna y, después, decidir si se mantiene la restricción para ordenar los trabajos de mantenimiento o se vuelve a los registros habituales. Se trata de una operativa muy habitual en los protocolos de seguridad ferroviaria, aunque rara vez afecta a tantos kilómetros de trazado ferroviario. Suelen estar limitados a puntos concretos y, en algunos casos, las limitaciones temporales se prolongan durante años, una cuestión que ha suscitado múltiples denuncias por parte de maquinistas.
En cualquier caso, estas mismas fuentes del ADIF niegan que sea un precedente de una eventual oleada de consignas para reducir la velocidad en la red, o en determinados tramos, al hilo del accidente de Córdoba. «Aún no sabemos las causas del accidente, por lo que no se pueden tomar decisiones de este tipo sin saber qué pasó», aseguran.
En este tramo entre Madrid y Calatayud ya se constataron problemas con los trenes Avlo de la serie 106, cuyas vibraciones forzaron la retirada de esta línea, con más de veinte años de funcionamiento y que el propio Ministerio de Transportes ha reconocido que es necesario rehabilitar.
El sindicato ferroviario Semaf ya había avisado en el mes de agosto de los problemas en la infraestructura, hasta el punto que los maquinistas decidieron bajar la velocidad de los 300 por hora a unos 230 «por su cuenta y potestad profesional» en algunos tramos, como el de Calatayud. En una carta enviada al ADIF y a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), denunciaban la acumulación de imperfecciones en las vías, que hacían que los trenes «vibren mucho» y «vayan botando».