Una semana negra para el ferrocarril en España

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

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Imagen del talud en el que acabaron los dos primeros coches del Alvia, y que agravó las consecuencias del accidente
Imagen del talud en el que acabaron los dos primeros coches del Alvia, y que agravó las consecuencias del accidente J.J. Guillen | EFE

Los maquinistas van a la huelga tras la muerte de tres compañeros, se limita la velocidad en más tramos y la sensación de inseguridad crece entre los usuarios tras los descarrilamientos en Córdoba y Cataluña

22 ene 2026 . Actualizado a las 14:12 h.

No se recuerda una sucesión de acontecimientos que pusiera al límite el ferrocarril en España como los que han ocurrido desde el pasado domingo, cuando se inició esta semana negra que ha causado una sensación de inseguridad entre los españoles que habrá que despejar para que recuperen la confianza en los trenes. Al accidente de Adamuz, con 43 muertos, se sumaron el martes por la noche dos descarrilamientos en Cataluña causados por el efecto del temporal de lluvia. El más grave, en la línea entre Gelida y San Sadurní d'Anoia, ocurrió por la caída de un muro de contención próximo a la vía y causó la muerte de un maquinista en prácticas de 27 años y otros quince heridos, entre ellos dos maquinistas. El otro descarrilamiento, sin heridos, fue provocado por una roca que cayó sobre las vías. La situación por el temporal y el temor a nuevos incidentes obligó al ADIF a paralizar las circulaciones para comprobar la seguridad de la red catalana, mientras en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona volvían las restricciones de velocidad tras haberlas levantado y se aplicaban otras nuevas en la línea a Valencia.

La reacción

Huelga de los maquinistas tras la muerte de tres compañeros. Todo este cóctel explosivo ha desembocado en una convocatoria de huelga del sindicato Semaf para los días 9, 10 y 11 de febrero. Han perdido a tres compañeros en apenas tres días. Uno, el conductor del Alvia, de 28 años, tren en el que iba otro maquinista que también falleció y que viajaba con su familia. Y, por último, el joven maquinista en prácticas en el accidente de Cataluña. La central sindical ya está preparando estas movilizaciones. Aseguran que convocan la huelga en exclusiva para que se garantice «la seguridad y fiabilidad de la red», algo inédito, pues estas reivindicaciones siempre iban acompañadas en otras ocasiones de demandas laborales. Quieren un mayor mantenimiento preventivo. El Semaf también amenaza con actuar penalmente contra los eventuales responsables de los accidentes, pues tiene pensado personarse en los procesos judiciales.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró este miércoles que se puede abrir un debate sobre lo que se invierte en mantenimiento, pero pidió que se desvincule esta discusión del accidente de Adamuz, «pues no ha tenido nada que ver con el mantenimiento». Puente aseguró que entiende «el estado de ánimo de los maquinistas», y se mostró favorable a alcanzar un acuerdo con ellos para que se desconvoque la huelga. «No nos carguemos lo que tenemos, vamos a mejorarlo», dijo sobre la alta velocidad.

 

La situación en Cataluña

Estaba previsto que hoy se iniciará la recuperación del servicio pero, por el momento, no circulan los trenes de cercanías en Cataluña. La empresa Rodalíes informa en un mensaje en X que «por causas operativas», no se presta servicio este jueves desde las 6.30 horas. Recomiendan consultar los servicios alternativos en los canales habituales y planificar el viaje con medios de transporte complementarios. 

El consejero de Presidencia, Albert Dalmau, anunció ayer que Cataluña iniciará hoy la recuperación parcial de los servicios de cercanías y regionales, aunque seguirá cerrado un tramo de la autopista AP-7 por riesgo de hundimiento. Se calcula que medio millón de viajeros se quedaron sin poder utilizar sus trenes cotidianos, un golpe a la movilidad diaria en Cataluña y a unos sufridos usuarios que soportaron múltiples incidencias a lo largo de los años. La recuperación de las circulaciones será compleja, y el consejero ya puso sobre aviso a los usuarios: «No será un día fácil».

El cierre de la línea vino en cierta medida motivado por el plante de los maquinistas, que mantuvieron una reunión muy tensa con el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia. Uno de ellos le dijo a la cara que mientras no se garantizaran condiciones de seguridad necesarias en Rodalies, no pensaban ponerse al mando de los trenes. Inmediatamente después lanzó su chaleco amarillo a los pies de los directivos de Renfe para mostrar su descontento con la situación.

La velocidad

Paroxismo en la red ferroviarias con subidas y bajadas en el mismo día. La alta velocidad española está llegando a una situación de paroxismo tras el accidente de Adamuz, causado según las primeras hipótesis por un defecto en la vía. Así, el ADIF redujo ayer de forma temporal la velocidad máxima permitida en tres puntos de la línea de alta velocidad entre Madrid y Valencia, tras el aviso de los maquinistas por posibles imperfecciones en la vía. En la línea Madrid-Barcelona, tras revisar en la banda de mantenimiento nocturno los puntos críticos reportados por los maquinistas, se restableció la velocidad máxima habitual (300 por hora), aunque tras nuevos avisos la volvió a reducir a 160 durante toda la jornada.

 El propio ministro Óscar Puente dio a entender que los avisos que obligan a activar este protocolo aumentaron desde el accidente de Adamuz, por el temor a que puedan ocurrir más desgracias. Puente detalló que el ADIF recibió el martes 25 avisos, de los que 21 fueron realizados por el mismo maquinista. Este miércoles, ese mismo maquinista trasladó 13 avisos. Pese a ello, el director de Tráfico del ADIF, Ángel García de la Bandera, se mostró favorable a seguir aplicando el protocolo rutinario que se basa en esta secuencia de avisos y de revisiones. «Las limitaciones temporales de velocidad son una práctica habitual en el ADIF cuando un maquinista ve algo que se sale de lo normal», dijo.

Puente admitió que el tramo entre Madrid y Calatayud, en la ruta a Barcelona, está en peor estado, pero en relación con el confort de los viajeros (vibraciones). No cree que haya un problema de seguridad. En cualquier caso, anunció que adelantarán a este año la rehabilitación integral de ese tramo, un proyecto en el que se incluyen un nuevo tipo de traviesas que permiten aumentar la velocidad a 350 por hora. Ayer le preguntaron al ministro si no habría que replantearse ese objetivo con lo que está pasando.

Las explicaciones

Óscar Puente pide no poner en cuestión la seguridad del ferrocarril y descarta una auditoría. El ministro de Transportes, Óscar Puente, compareció el miércoles en rueda de prensa, por primera vez, para tratar de explicar la situación inédita que vive el ferrocarril en España. «No me voy a esconder, nunca ha sido mi estilo. Este ministerio está volcado en el ferrocarril; estamos atravesando un momento especialmente doloroso y de especial zozobra, pero no debemos poner en cuestión nuestro ferrocarril», dijo, consciente de la sensación de inseguridad que se ha extendido entre los usuarios con lo que ha ocurrido en los últimos días. También descartó que estos problemas tengan que ver con la liberalización, la entrada de nuevos operadores y el consiguiente aumento de trenes en las vías. «España no tiene una densidad especialmente alta», dijo. También descartó realizar una auditoría extraordinaria de la red, pues «nuestros estándares de control son de los más altos».