El laboratorio ideológico de Aznar, contra el cierre de Lada

FAES advierte sobre decisiones «prematuras» sobre las centrales térmicas en su documento sobre la transición energética

Central térmica de Lada
Central térmica de Lada

Redaccion

La Fundación FAES, el laboratorio ideológico y «think tank» del expresidente del Gobierno José María Aznar, se opone al cierre fijado «prematuramente» de centrales térmicas, como el anunciado por Iberdrola respecto a la planta de Lada, en Asturias, por los costes que pudiera suponer invertir en una nueva a medio plazo para cumplir los objetivos europeos sobre transición energética en el año 2050. FAES, que defiende diversas estrategias en un documento titulado «Claves de éxito de la transición energética», apuesta por la creación de una vicepresidencia sobre esta materia en el Gobierno del Estado, la reducción de impuestos a las empresas y, en todo caso, respecto a las térmicas promueve cierres parciales para que pudieran aportar al suministro eléctrico en caso de necesidad.

Buena parte de los puntos del documento se refieren a poner en valor la producción de energía nuclear, aunque también se refiere a las térmicas. En concreto, señala que «en cuanto a las plantas con elevadas emisiones específicas (carbón), si a pesar de estar las emisiones totales limitadas se deseara imponer medidas específicas, estas debieran estar orientadas a limitar sus horas totales de operación, garantizando su respaldo en las pocas horas en que fueran necesarias para asegurar el suministro». También indica que «cerrar prematuramente una planta ahora puede obligar a invertir en otra nueva dentro de unos años, lo que, aparte del mayor coste, conllevará problemas más adelante, cuando el cierre definitivo de esta planta tenga que efectuarse antes del 2050 para cumplir con los objetivos europeos».

El documento, coordinado por el Director de Economía y Políticas Públicas de FAES, Miguel Marín, y el expresidente de Red Eléctrica, Pedro Mielgo, achaca los elevados costes de la factura de la electricidad en España a «que incorpora una fracción desproporcionada de los costes de la descarbonización (la casi totalidad de los apoyos a las renovables), además de costes de política regional (la homogeneización de las tarifas eléctricas en la península), que han sido asumidos prácticamente en solitario por el consumidor eléctrico».

Iberdrola anunció el pasado mes de noviembre su intención de cerrar la térmica de Lada (además de Velilla, en Palencia) antes de 2020 para adelantarse a los objetivos de abandono del carbón. Este anuncio despertó un profundo malestar en el gobierno asturiano, que recabó el apoyo de la patronal, los sindicatos mayoritarios y varios grupos parlamentarios, por las enormes consecuencias que tendría ese cierre adelantado para el la economía y el empleo regional (además de los puestos de trabajo directos tendría un gran impacto en el sector del transporte). También el Ejecutivo central se opuso a la medida y trató de elaborar un decreto ley que ampliara los criterios para vetar este tipo de cierres incluyendo la garantía del suministro eléctrico. Este decreto recibió el varapalo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su informe, que es preceptivo aunque no de obligado cumplimiento. Los intentos de diálogo entre los gobiernos y la empresa han sido infructuosos. 

La cuestión de Lada en particular y el carbón en general ha dividido también a los partidos. Así, mientras que desde Asturias tanto PSOE como Izquierda Unida se han manifestados sin matices en contra el cierre, las mismas formaciones en el Congreso se ha mostrado favorables al adelanto de la descarbonización abriendo una grieta interna en ambos grupos. En varias ocasiones Podemos también ha lanzado mensajes ambiguos o contradictorios sobre este asunto y medidas defendidas por la formación en Asturias reciben luego votaciones adversas de sus diputados en el Congreso.

El documento de FAES repasa las distintas actuaciones llevadas a cabo en países como Alemania (que renunció a las nucleares tras el incidente de Fukushima), una decisión que califica de «precipitada», Suiza, Francia o Estados Unidos. Respecto a España advierte de que los objetivos finales son incompatibles con mantener emisiones a la par que señala «que no todos los procesos industriales son susceptibles de electrificación, lo que requiere asegurar el suministro de combustibles fósiles». También señala que «el debate sobre la transición y, en especial, sobre sus riesgos, debe ser abierto, libre de corrección política y de autocensura. Los errores en el diagnóstico tendrán costes y consecuencias a muy largo plazo». Y respecto a las centrales incide «implantar mecanismos de cierre o hibernación temporal» para los momentos en que «un exceso de potencia dé lugar a la baja utilización de una parte del parque generador, combinando la reserva de potencia necesaria por motivos de seguridad con compensaciones a los operadores que mantengan esta infrautilización de las centrales».

El precio en polución que paga Asturias por surtir de energía al centro

Luis Ordóñez
Gráfico con la comparativa de consumo de la energía eléctrica por comunidades
Gráfico con la comparativa de consumo de la energía eléctrica por comunidades

Un informe destaca la desigualdad en los costes medioambientales en la organización territorial del Estado

En los informes del Observatorio de la Sostenibilidad, Asturias aparece como una de las comunidades --en algunas variables la que más-- que padece mayores índices de contaminación. Es así, según destaca el propio estudio por la «especialización de la comunidad en la producción energética» y la concentración de centrales térmicas. En este sentido, a la hora de medir el grado de «carbonificación» de la economía de cada territorio, es decir, el consumo de CO2 de la economía de cada comunidad autónoma para producir una unidad de PIB, Asturias aparece de forma muy destacada respecto a cualquier otro lugar de país. Es el precio que el Principado paga en polución para surtir de energía a los grandes consumidores del Estado que están en el centro, en la capital, Madrid.

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